El estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué se ha convertido en el fortín del Deportes Tolima durante casi siete décadas - crédito Imdri
Es oficial: el juego entre Deportes Tolima y Cúcuta Deportivo, pactado para el lunes 31 de agosto a partir de las 8:05 p. m. y que será válido por la octava fecha de la Liga BetPlay 2 2026, se jugará sin público. Y según por lo que pudo conocer esta redacción, sin que existan las tales amenazas de las que habló la institución en su misiva, en una situación que parece prefabricada a juzgar por la información que, tras sorpresivo anuncio, ha surgido.
La noticia, como era de esperarse, generó una fuerte controversia en las redes sociales, en especial entre la hinchada y los organismos responsables, luego de que se conocieran denuncias de supuestas intimidaciones, sin que se especificara el origen de las mismas y si ya había o no denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, ente competente. En suma, todo indica que sería una medida del club para alejar a sus propios fieles.
En ese sentido, se supo que la decisión de jugar a puerta cerrada se tomó tras una solicitud explícita del club ante la Comisión Local de Fútbol. Según el Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué (Imdri), la institución presentó argumentos relacionados con amenazas a la seguridad de miembros del equipo, aficionados y personal oficial, en una postura que se terminó de confirmar el sábado 28 de agosto.

“El club dio a conocer ante los integrantes de la comisión haber recibido amenazas que atentan contra la seguridad de la institución, hinchas y oficiales, solicitando respaldar la determinación”, fue la frase con la que desde el instituto, que dirige Felipe La Rota, se confirmó la información de la que ya tenía conocimiento El Rincón del Vinotinto: no hubo interés en ponerla en consideración, sino de que se acogiera sin titubeos.
Es decir, la decisión estuvo tomada luego de la dura eliminación sufrida en la Copa Libertadores 2026 ante Independiente del Valle de Ecuador, en la que los fanáticos se descargaron en las redes sociales contra el presidente Camargo, el técnico Sebastián Oliveros y el grupo de jugadores. Pero también, previendo al parecer que la taquilla sería la peor de la temporada, y que los pocos presentes se iban a manifestar.
El Imdri desmintió a la Revolución Vinotinto Sur, que sigue sin mencionar a César Camargo
El Imdri desmintió las acusaciones de la barra Revolución Vinotinto Sur, que había responsabilizado a la administración municipal y a la comisión local por la medida. En su declaración pública, el instituto remarcó que la iniciativa nació del propio club, que pidió apoyo tras exponer la situación de riesgo, y que de hecho, a diferencia de otros compromisos, no puso en venta sus entradas de manera anticipada en su proveedor logístico.
En su defensa, el ente deportivo reiteró su postura. “La administración municipal reafirma su compromiso por el deporte, trabajando mancomunadamente con los organismos deportivos y rechaza cualquier acto que vulnere la integridad de los ciudadanos”, por lo que lamentó el impacto negativo de la decisión, al asegurar que “se trabaja de manera constante para garantizar las condiciones del escenario deportivo”.
En síntesis, el compromiso liguero se jugará sin público como resultado de una petición formal del club, que informó sobre supuestos riesgos aún sin comprobarse contra la seguridad de los presentes. Por ello, en respuesta, el Imdri enfatizó que la resolución no provino de una imposición unilateral de la administración ni de la comisión local, sino que respondió a la situación expuesta por Deportes Tolima en su presentación.

Y es que, según conoció esta redacción, la resolución de jugar a puerta cerrada se adoptó en la comisión local del fútbol el viernes por la tarde, después del informe presentado por el club. La reunión habitual del Puesto de Mando Unificado (PMU) había tenido lugar el miércoles anterior, sin que se hubieran reportado novedades; y solo tras los argumentos dados por la directiva se respaldó la medida para el partido ante Cúcuta Deportivo.
Así fue que la Revolución Vinotinto Sur intentó culpar a la Alcaldía, sin éxito
Por su parte, la principal barra del Deportes Tolima, la Revolución Vinotinto Sur, había publicado un comunicado en el que rechazó de forma contundente la determinación, según ellos, “totalitaria” de la Comisión Local de Fútbol de cerrar las puertas del estadio. Y señalaron que la medida es “abusiva y desproporcionada”, al argumentar que “atenta contra el derecho de la afición a acompañar a su equipo”; aunque sin mencionar a Camargo.
La barra cuestionó un supuesto trato diferencial hacia la hinchada tolimense. “Una Comisión que ha demostrado mano dura y persecución hacia nuestra gente, pero que curiosamente sabe ser permisiva cuando se trata de otras hinchadas, incluso ante antecedentes graves de violencia. ¿Por qué el trato diferencial? ¿Hay intereses políticos detrás de estas determinaciones?”, se cuestiona la agrupación, que descargó su molestia.

Además, expresaron su incomodidad por la falta de comunicación oficial sobre las amenazas y por lo que consideran una “decisión política, sin evidencias y sin denuncias ante los entes correspondientes”. Todo esto, mientras expresaban,a renglón secundario y sin hacer tanto énfasis, que “exigir lo mínimo no es amenazar”, al lamentar lo que consideraban el silencio sobre la situación deportiva del club. “No vamos a k-llar”, remataron.
Todo esto inició tras el comunicado del club en el que se informó de la decisión, por supuestas intimidaciones. “Hemos recibido amenazas que atentan contra la seguridad de miembros de la institución, hinchas y oficiales”, dijo la institución, que comentó que la decisión de jugar sin público era una manera de priorizar la vida y la integridad de los asistentes, y pidió a quienes hayan adquirido abonos estar atentos a la compensación.
“Nuestra prioridad absoluta es preservar la vida y la integridad de todos los asistentes al escenario”, remató la divisa ‘Pijao’, que además advirtió que “las puertas del estadio permanecerán cerradas hasta nuevo aviso” y aseguró que comunicarán oportunamente cualquier novedad. ¿De qué depende que vuelva a la gente al Murillo Toro? Tal parece que de lo que determine el presidente del club, que sigue sin darle la cara a los más fieles.

