La barra Revolución Vinotinto Sur celebró sus 25 años de existencia - crédito @cdtolima/X
El anuncio hecho en la tarde del sábado 29 de agosto por parte del Deportes Tolima, sobre la realización del partido contra Cúcuta Deportivo a puerta cerrada, por la octava fecha de la Liga BetPlay 2 2026, provocó una reacción inmediata de la Revolución Vinotinto Sur: la principal barra del club y considerada la mayor expresión de la hinchada en el departamento, que a través de sus redes sociales responsabilizó a las autoridades.
En efecto, la agrupación, en vez de cuestionar los argumentos de la institución, apuntó a lo que sería, según parece, la determinación de la Comisión Local de Fútbol de Ibagué, encabezada por la alcaldesa Johana Aranda, se fundamentó en supuestas amenazas contra la seguridad de los asistentes. Ante esto, los miembros de la barra calificaron la medida como un acto “totalitario” y discriminatorio frente a la expresión de los más fieles.
“Desde la Revolución Vinotinto Sur, como única barra del departamento y la mayor representación de la hinchada tolimense, rechazamos contundentemente la determinación totalitaria de la Comisión Local, de cerrar las puertas del Estadio Manuel Murillo Toro para el encuentro del próximo lunes entre el Club Deportes Tolima y el Cúcuta Deportivo”, expresó de entrada el colectivo, que causó reacciones en redes.

La declaración del colectivo barrista remarcó que, en consecuencia, “impedirnos el ingreso es una medida abusiva y desproporcionada que atenta contra el derecho de la afición a acompañar a su equipo, golpea profundamente una expresión cultural construida durante generaciones y contribuye a alejar cada vez más a los tolimenses del estadio”. Aunque escasearon, por el momento, los reclamos a la institución.
La Revolución Vinotinto Sur puso en entredicho las presuntas amenazas de seguridad para cerrarle las puertas
Para la barra tolimense, la decisión no responde a criterios deportivos ni de seguridad comprobada. “Estamos cansados de las arbitrariedades, los malos tratos y el atropello constante contra la única hinchada del departamento. Una comisión que ha demostrado mano dura y persecución hacia nuestra gente, pero que curiosamente sabe ser permisiva cuando se trata de otras hinchadas”, cuestionaron en su comunicado.
“¿Por qué el trato diferencial? ¿Hay intereses políticos detrás de estas determinaciones?”, insistieron en el documento que compartieron en sus canales oficiales. Y es que, en la comunicación, la Revolución Vinotinto Sur también criticó la gestión de la mandataria local y de los funcionarios responsables de la seguridad y el fútbol en la ciudad, que no estarían, según este duro pronunciamiento, haciendo el trabajo que les corresponde.
“Es lamentable que decisiones de esta magnitud estén en manos de funcionarios que han demostrado total incompetencia y desconocimiento de la realidad del fútbol. Más aún cuando aún omiten la comunicación sobre ‘el golpe de las amenazas’, pero ponen todo el aparato estatal y la maquinaria de la publicidad que pretende justificar una decisión política, sin evidencias y sin denuncias ante los entes correspondientes”.
De esta forma, el grupo de hinchas insistió en que “exigir lo mínimo no es amenazar”, en referencia a los reclamos recientes sobre el rendimiento deportivo del equipo. Y, con ello, la Revolución Vinotinto Sur sostuvo que “duele ver el silencio ante el presente deportivo del club”, al reiterar que su protesta no busca intimidar, sino manifestar inconformidad con la gestión y los resultados obtenidos en las últimas jornadas.
La eliminación en los octavos de final de la Copa Libertadores 2026 ante Independiente del Valle de Ecuador, que se registró con goleada (3-1) en la visita al país vecino, parece haber colmado la paciencia de los más fieles, que se han expresado en las redes sociales. En medio de este complejo escenario, fue el club el que informó el que no se abrirían las puertas del escenario con miras al juego del lunes 31 de agosto (8:05 p. m.).

¿Qué dijo Deportes Tolima sobre esta situación?
Por su parte, el elenco‘Pijao’ emitió un comunicado oficial en el que confirmó que ha “recibido amenazas que atentan contra la seguridad de miembros de la institución, hinchas y oficiales”. La información, dirigida a la afición, los medios y la opinión pública, precisó que en ese orden de ideas no permitirán el ingreso de los más fieles; en una decisión sobre la cual se han generado una serie de suspicacias sobre su verdadero origen.
“Nuestra prioridad absoluta es preservar la vida y la integridad de todos los asistentes al escenario”, expresó el equipo, que pidió comprensión a los abonados y poseedores de tiqueteras, a quienes solicitó “estar atentos” a los canales oficiales. “En breve informaremos el procedimiento de compensación correspondiente. Las puertas del estadio permanecerán cerradas hasta nuevo aviso”, sostuvo el cuadro ibaguereño.
La medida de jugar a puerta cerrada implica un nuevo capítulo en la relación entre la hinchada y las autoridades locales, en especial, por el señalamiento de “diferencias en el trato” hacia la afición tolimense respecto a otras barras visitantes. Hasta el momento, no se conocen pronunciamientos adicionales sobre sobre este suceso, que ha generado un fuerte remezón mediático en la víspera de este nuevo cotejo liguero.

