Aunque no lo han hecho oficial, y tal vez nunca lo hagan por sus propios medios, está decidido: Deportes Tolima no tendrá equipo en la Liga Femenina 2020, en una decisión que dejó un sabor amargo entre gran parte de los aficionados del ‘Vinotinto y Oro’ y el país futbolero en general. Así lo pudo establecer desde hace varios días El Rincón del Vinotinto, en una decisión que, a decir verdad, no generó sorpresa.
Agudelo Hernández trabajó durante el año prácticaente de forma gratuita, pero en dos ocasiones su deseo de llevar las riendas del ‘Vinotinto y Oro’ se diluyó: En marzo, por la pandemia del COVID-19, y ahora por la decisión del dirigente boyacense, quien se ha encargado de dejar en claro, y por diferentes vías lo que sería su animadversión por el balompié femenino.
Tenía ya listo el plantel de 20 futbolistas, algunas de ellas vivieron por meses en su casa a la espera del visto bueno de Camargo Salamanca para ser contratadas, con miras a la Liga. Pero no pasó, por lo que serán despachadas. Y casi seis meses después de su confirmación, de Agudelo y su grupo no se volvió a saber absolutamente nada en las redes sociales del equipo, que prácticamente se ‘apagaron’.
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— Club Deportes Tolima S.A⭐️⭐️ (@cdtolima) August 13, 2020
A diferencia del conjunto de varones, que cuenta con todas las comodidades para llevar a cabo su trabajo, incluyendo su presencia en el amplio complejo de San Gabriel, transporte para sus integrantes, sueldos millonarios y todas las garantías para representar bien al club en los torneos en los que compite a nivel nacional e internacional, incluyendo pago de arriendos. La gran diferencia.
No es nuevo: Dirán que la situación es difícil, que no hay forma de sostener la nómina, por más de que paguen sueldos mínimos y que desde el Ministerio del Deporte y del patrocinador del FPC se hayan fijado auxilios y dineros para quienes sacaran a flote sus escuadras. ¿Acaso habrán tocado la puerta del sector oficial? ¿Le preguntaron al alcalde de Ibagué si quería respaldar esta participación?
Sin padrinos que asuman toda la carga, como lo hubo en 2018 y parte del 2019, con el hoy preso Marcos Ramírez, a Camargo y su directiva apostarle a las damas le parece poco viable. Al fin de cuentas son talentos que no puede comercializar, como está acostumbrado a hacerlo con los hombres. Mientras tanto, el país le seguirá recordando sus palabras homofóbicas y su desprecio por este fútbol.
Una lástima…


