El Giuseppe Sinigaglia vivió una tarde que puede cambiar la temporada del Como. El conjunto entrenado por Cesc Fàbregas pasó por encima del Torino con un 6-0 que no admite matices y, con ese golpe sobre la mesa, se acerca a la zona de Champions: quinto con 40 puntos, a dos del cuarto puesto. El triunfo confirma el momento, con cuatro victorias en las seis últimas jornadas ligueras.
Un arranque que dejó sin aire al Torino
El plan local fue tan simple como contundente: presión tras pérdida, salida limpia y ataques directos a la espalda de la zaga. A los 8 minutos, ya obtuvo su primera recompensa, cuando Anastasios Douvikas rompió la defensa, resistió el contacto y definió con calma para el 1-0. No fue un gol aislado, porque el Torino nunca pudo ajustar distancias entre líneas ni frenar las conducciones por dentro.
En ese contexto, el 2-0 llegó muy rápido. Solo ocho minutos después, Martin Baturina recogió en campo rival, aceleró con metros por delante y colocó un disparo raso que encendió al estadio.
Con Nico Paz enlazando en la mediapunta y el doble pivote sosteniendo la posesión, el Como alternó secuencias de toque con cambios de ritmo que castigaron cada pérdida visitante, algo fundamental en las apuestas deportivas de Betfair para dominar el encuentro. En la primera parte ya se respiraba la goleada, ya que el Torino fue incapaz de inquietar a su rival.
Los datos reflejan la superioridad: 58,8% de posesión, 17 tiros totales y siete a puerta, por solo un disparo entre los tres palos del Torino. Fue uno de esos encuentros en los que el dominio no está solo en el control, también en las ocasiones claras generadas y la sensación constante de peligro.
La segunda parte propia de un equipo que quiere entrar en la Champions
Tras el descanso, el Torino intentó dar un poco de guerra, pero precisamente el golpe definitivo llegó en cuanto el Como tuvo más espacio. Un penalti sobre Douvikas terminó en el 3-0 de Lucas Da Cunha desde los 11 metros. A partir de ahí, el partido estaba visto para sentencia. Douvikas firmó el doblete a los 66 minutos para el 4-0, confirmando una actuación total.
Con el partido roto, Fàbregas hizo sus primeros cambios. Nicolas Kühn, recién entrado al campo, recortó desde la derecha y colocó un remate con caída para el 5-0; y Maxence Caqueret, también desde el banco, puso el broche con una volea desde la frontal que levantó al Sinigaglia. El 6-0 final fue además una demostración de profundidad de plantilla y de hambre.
La clasificación explica por qué esta goleada pesa más: el Como suma 40 puntos y se mantiene en el top-5, a dos de la Roma (42) que marca los puestos de Champions, y con la Juventus (39) respirándole en la nuca. El peso de sus rivales, habituales a estar entre los favoritos en las apuestas Champions League, muestra lo difícil que es la misión de entrar en puestos de la máxima competición europea.
En cambio, el Torino se mete en un tramo peligroso: cuatro derrotas seguidas en liga, tensión creciente alrededor del banquillo y la necesidad urgente de cortar la sangría para no verse arrastrado hacia la pelea por evitar el descenso.
El Como, por su parte, sale reforzado por la forma y por el fondo. No solo goleó: mostró que sabe dónde hacer daño, cuándo acelerar y cómo sostenerse con balón. En una Serie A donde la zona europea suele decidirse por detalles, noches así valen más que tres puntos.
