Renault Kwid
El renault kwid llegó al mercado colombiano como una apuesta de precio que cambió las reglas del segmento de entrada del mercado de carros nuevos, ofreciendo una carrocería de estilo crossover con altura de marcha notable, ruedas de mayor tamaño y una imagen visual más aventurera que la de los hatchbacks convencionales del segmento, todo a un precio de lista que permitió a Renault capturar un segmento de compradores que antes solo podía considerar el mercado de usados o carros de marcas de menor reputación.
El diseño crossover y su atractivo en Colombia
La decisión de Renault de darle al Kwid una carrocería de estilo crossover con mayor altura de marcha y ruedas de mayor tamaño fue especialmente acertada para el mercado colombiano, donde las condiciones de las vías en muchas zonas urbanas y en las carreteras del interior hacen que la altura libre al suelo sea una característica prácticamente valorada y no solo un atributo estético.
El Kwid puede manejar baches, cunetas y caminos con más confianza que los hatchbacks de silueta baja del mismo segmento de precio, lo que en el uso cotidiano colombiano tiene una relevancia que los compradores del modelo confirman en la experiencia de uso.
La imagen visual del Kwid, con esa propuesta de crossover pequeño de aspecto robusto, también cumple una función de aspiración que en el mercado colombiano tiene peso específico: el comprador de clase media que quiere un carro con imagen de mayor nivel que un hatchback básico pero que no puede acceder al precio de un SUV real encuentra en el Kwid una respuesta visual que, dentro de las limitaciones de precio del segmento, satisface esa necesidad mejor que un hatchback convencional.
La mecánica y el consumo del Kwid en Colombia
El motor 1.0 de tres cilindros del Kwid tiene un consumo de combustible que en el uso cotidiano colombiano de ciudad y carretera resulta eficiente, con rendimientos que los propietarios del modelo encuentran satisfactorios para el tamaño y la potencia del vehículo. La sencillez mecánica del motor es una ventaja para el propietario que vive en ciudades medianas o pequeñas donde la disponibilidad de mecánicos especializados en marcas de mayor sofisticación tecnológica puede ser limitada.
La transmisión automatizada AMT que Renault ofrece en versiones específicas del Kwid genera opiniones divididas: algunos propietarios aprecian la comodidad de no usar embrague en tráfico, mientras que otros encuentran el comportamiento de los cambios más brusco de lo que esperaban. El test drive de esa versión específica es especialmente recomendable para quien considera el Kwid AMT, porque la experiencia de conducción de esa transmisión es suficientemente particular como para que la preferencia personal sea determinante en la decisión.
El Kwid en el mercado de usados colombiano
El Kwid tiene una presencia importante en el mercado de usados colombiano gracias a las ventas acumuladas desde el lanzamiento, con ejemplares de distintas generaciones disponibles en un rango de precios que en los modelos más antiguos resulta muy accesible. La retencion de valor del Kwid es razonable para su segmento de precio, aunque sin alcanzar los niveles de las marcas japonesas con mayor trayectoria en el mercado colombiano.
Para el comprador con presupuesto muy ajustado, un Kwid usado de los primeros años de presencia en Colombia puede ser una de las mejores opciones de acceso a la movilidad propia disponibles en el mercado formal.

