La hinchada del Deportes Tolima en su casa, el Manuel Murillo Toro de Ibagué - crédito El Rincón del Vinotinto
Pase lo que pase en el estadio Metropolitano de Barranquilla, en los primeros 90 minutos de la gran final de la Liga BetPlay 2 2025, Deportes Tolima tendrá la posibilidad —y sin temores, el deber— de cerrar con éxito la disputa del título en su casa. Será el martes 16 de diciembre, a partir de las 7:30 p. m., cuando los dirigidos por el bogotano Lucas González salgan a rematar la serie ante su gente, en pro de la anhelada cuarta.
Y apelando a ese principio de reciprocidad, teniendo en cuenta disposiciones que se tomaron en Barranquilla para el primer ‘sorbo’ de la final liguera, de cara a esta contienda se han dispuesto una serie de medidas con miras a esta contienda: en la que se espera, como es normal, casa llena para disfrutar de una nueva cita con la historia, que se espera esta vez traiga la gloria; la misma que se escapó ya en tres ocasiones.
En ese sentido, las autoridades de Ibagué, en conjunto con la comisión local de fútbol, ya dieron a conocer cuáles son esas medidas. Al menos serán 29.000 espectadores en las tribunas del ‘Coloso de la 37’, además de los fanáticos que estarán en los alrededores del escenario deportivo, en una nueva fiesta en las graderías con la que se espera cerrar, con broche de oro, la exitosa campaña hecha durante el semestre.
¿Qué medidas se fijaron para el choque entre Deportes Tolima y Junior en el Murillo Toro?
Según expuso Francisco Espín, secretario de Gobierno, una de las determinaciones más relevantes es la implementación del cierre de fronteras, lo que suprime por completo la asistencia de hinchas visitantes en el escenario deportivo. De acuerdo con lo indicado por Espín y conforme a lo solicitado por la dirigencia del club ibaguereño, el objetivo es que el evento sea una celebración exclusiva de la afición local.
En efecto, la restricción de acceso para seguidores del equipo rival responde a una petición expresa del club anfitrión, la cual fue acogida por la comisión y respaldada por la administración municipal con el fin de preservar el orden y la tranquilidad durante el evento: en el que se abrirán las puertas desde tempranas horas de la tarde, para facilitar el ingreso de los miles de fanáticos al encuentro.
Y como parte del dispositivo de seguridad, se anunció un refuerzo significativo de la presencia policial, con más de 1.000 uniformados de la Policía Nacional, desplegados tanto dentro como en los alrededores del estadio, así como en diferentes puntos estratégicos de la ciudad. A esto se suman 400 personas de logística, provistas por el club local, que tendrán funciones específicas en el control y manejo de la multitud.
“Asimismo, la Secretaría de Gobierno dispondrá de gestores de convivencia y defensores del espacio público alrededor del estadio, y el Ejército Nacional también participará en el anillo de seguridad”, agregó Espín, que espera que no se registren alteraciones del orden público, en un cotejo en el que se definirá cuál será el nuevo monarca criollo, en sucesión de Independiente Santa Fe, y su rival en la Superliga 2026.
De acuerdo con las medidas, desde el mediodía del día del encuentro se procederá con el cierre de vías en los alrededores del Manuel Murillo Toro, evento que contará con la coordinación de la Secretaría de Movilidad, la cual también ha programado una inspección de la zona a partir de las 2:00 p. m., es decir, cinco horas y media antes del juego, para regular el flujo vehicular y prevenir accidentes de tránsito.
Habrá ley seca para el juego entre Deportes Tolima y Junior
A esto se suma que habrá ley seca en los alrededores del estadio. La restricción de venta y consumo de bebidas alcohólicas en un amplio perímetro busca prevenir situaciones de riesgo y desórdenes asociados a la celebración deportiva. A la par de las prohibiciones, las autoridades han hecho un llamado especial a los hinchas y habitantes de la ciudad para que la final de la Liga se viva en un ambiente de respeto, convivencia y autocuidado.
Desde la Secretaría de Gobierno se han emitido recomendaciones para evitar incidentes como lesiones, decesos y riñas, factores que, en eventos anteriores, han impactado de manera negativa a la ciudad. “La intolerancia, acompañada del alcohol, ha obstaculizado que Ibagué alcance buenos índices de seguridad. Recordemos que estamos en diciembre, en familia: disfrutemos de la fiesta en paz”, remarcó Espín.
Además, se insistió en la importancia de la cooperación de la ciudadanía respecto a las normas impuestas, y recordar el papel de los gestores de convivencia y de los cuerpos logísticos y de seguridad en el acompañamiento de la jornada. A lo largo del día, según se anunció, se intensificarán las actividades de control sobre espacio público, estacionamientos irregulares y expendio de licor, para hacer cumplir con la restricción.

