En una decisión que causó una fuerte controversia en las redes sociales, y que fue entendida por una gran parte de los hinchas como un intento de persecución, el Ministerio del Trabajo ordenó la paralización inmediata de las obras civiles que actualmente se adelantan en las instalaciones del Deportes Tolima, ubicadas en el complejo deportivo de San Gabriel. Los motivos, que generaron revuelo, fueron expuestos en un comunicado.
La controversial decisión, que fue oficializada mediante el Auto No. 2280 del 11 de diciembre de 2025, se originó a partir de una inspección efectuada por la Dirección Territorial Tolima del ministerio: que encontró en la sede deportiva múltiples irregularidades y la ausencia de documentación obligatoria referente al Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), según lo establece la legislación vigente.
La obra, cuyo desarrollo está a cargo de Eje Construcciones S.A.S., fue detenida en específico por no presentar documentación esencial como los procedimientos de trabajo seguro, el plan de emergencias, señalización de la obra, planos y rutas de evacuación, actas de brigada de emergencias, soportes de simulacros, planes de capacitación y el plan de trabajo anual. En síntesis, una serie de requerimientos oficiales.
Además, según la información del ministerio que fue entregada justo a minutos de disputarse el choque de ida de la gran final de la Liga BetPlay 2 2025, ante Junior, la inspección evidenció la supuesta falta de seguimiento adecuado tanto por parte del club como de la empresa contratista: clasificada en nivel de riesgo V, incrementando la gravedad de la situación para los obreros vinculados a la construcción en mención.
La resolución del ministerio determinó que la obra no podrá ser reactivada hasta tanto la institución deportiva como el contratista presenten ante la autoridad territorial la acreditación plena del cumplimiento de todos los estándares mínimos previstos en la resolución 0312 de 2019. La medida, según eso, busca prevenir riesgos graves para la vida y la salud de los trabajadores, y la defensa de sus derechos laborales.
Sospechas sobre las decisiones del Ministerio del Trabajo
El anuncio sobre la suspensión de los trabajos coincidió con uno de los momentos de mayor atención mediática para ambas instituciones: pues horas antes del pitazo inicial en el estadio Metropolitano de Barranquilla, en el partido de ida por la final de la Liga BetPlay 2 2025, el caso ya era público en los medios de comunicación, que comenzaron a apuntar hacia la divisa de la ‘Tierra Firme’ por cuenta de esta llamativa decisión.
Como era de esperarse, tras conocerse de la afinidad del ministro Sanguino con la escuadra ‘rojiblanca’, al igual que otros funcionarios del Gobierno, entre ellos el ministro del Interior, Armando Benedetti, la decisión generó debate entre directivos, aficionados y jugadores: considerando que el impacto sobre la imagen del club coincidió con la víspera del compromiso deportivo más importante del semestre para el club.
En efecto, no deja de ser relevante la relación del titular de la cartera laboral con el club barranquillero. Sanguino es reconocido hincha del Junior y, según han señalado diversas voces del fútbol profesional colombiano, ha manifestado abiertamente su favoritismo: como cuando celebró por sus redes sociales la clasificación del club del que es seguidor a la máxima instancia del FPC, con su publicación del 8 de diciembre.
Aunque se expresó que su gestión al frente del ministerio ha estado marcada por el seguimiento estricto a temas de salud y seguridad en los clubes, si llama la atención la premura con los ‘musicales’. Previamente, Sanguino había ordenado una inspección al club, a raíz de denuncias presentadas por la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) sobre presuntos incumplimientos a la normatividad laboral.
En ese sentido, viceministra de Relaciones Laborales e Inspección, Sandra Muñoz, afirmó que la paralización forma parte de las acciones de inspección y se fundamenta en la facultad que otorga el artículo 11 de la Ley 1610 de 2013 a los inspectores de trabajo. Según Muñoz, la norma permite suspender actividades cuando se detecta un riesgo grave para la vida, salud e integridad de los trabajadores, como ocurriría en la obra.
De acuerdo con el reporte oficial, objeto de toda clase de sospechas, ninguna de las partes involucradas aportó durante la inspección pruebas que acreditaran la implementación efectiva del SG-SST ni del cumplimiento de los protocolos de seguridad. Las autoridades recalcaron que mientras no se eleven los estándares y se certifique la idoneidad de las condiciones laborales, el proyecto no podrá continuar.
La decisión ha generado inquietud tanto en la dirigencia de elenco de la ‘Tierra Firme’, como en el ambiente del fútbol nacional, dada la coyuntura deportiva y la sensibilidad del tema. Desde la divisa local se espera agilizar el proceso de verificación para retomar lo antes posible la construcción del nuevo centro de alto rendimiento, un proyecto considerado estratégico para las aspiraciones del equipo en sus competencias.
