A las afueras del Manuel Murillo Toro se registraron protestas contra la dirigencia del club; en especial el presidente César Camargo - crédito @cdtolima/X
La victoria obtenida en la noche del lunes 31 de agosto por el plantel del Deportes Tolima, que venció por la mínima diferencia (2-1) al Cúcuta Deportivo, por la octava jornada de la Liga BetPlay 2 2026, perdió impacto. Y todo por la decisión de la dirigencia, a cargo del presidente César Camargo Serrano y el gerente general, Germán Darío Kairuz, de cerrarle la puerta a los hinchas más fieles, alegando supuestas amenazas al espectáculo.
Aunque ambos intentaron acallar a los fanáticos, impidiéndoles el ingreso a las tribunas del Manuel Murillo Toro con versiones que carecerían de sustento alguno, igual la protesta se llevó a cabo. Los exteriores del máximo escenario deportivo de los ibaguereños fueron el epicentro de la manifestación de un puñado de hinchas, que no se sometieron a la voluntad de los citados personajes y expresaron su evidente inconformidad.
Y es que mientras el elenco comandado por el bogotano Sebastián Oliveros disputaba el denominado ‘clásico de tribus’, que a la postre ganó con anotaciones de dos de los elementos más cuestionados del grupo en las redes sociales, como el volante Luis ‘El Niche’ Sánchez y Kelvin Flórez, los incondicionales no quisieron que la jornada pasara de agache. Al contraro, sacrificaron la posibilidad de ver el juego por TV para alzar la voz.

Así fue la protesta de los hinchas del Deportes Tolima
Con dos pancartas, miembros de la barra Revolución Vinotinto Sur y de colectivos de la tribuna Oriental se hicieron sentir y dejaron registro de lo que la transmisión de televisión intentó desviar. Uno de los mensajes tuvo un claro destinatario, Camargo Serrano, que tras la eliminación sufrida por el club en los octavos de final de la Copa Libertadores, a manos de Independiente del Valle de Ecuador, sigue sin darle la cara a los hinchas.
“César Amargo, creímos y no pudo”, se leyó en una de las vallas, en relación al lema que el dirigente ha querido instalar en el club, en el que hace referencia al “Creer es poder”. Mientras la otra tela fue aun más contundente: “No hubo amenazas”, con lo que se desvirtuó la narrativa instalada desde el propio equipo para jugar a puerta cerrada. Fue un ambiente fúnebre el que se vivió en los alrededores del denominaco ‘Coloso de la 37’.
Antes de llegar a la sede del compromiso, se pudo apreciar cómo el sitio de concentración del club, un hotel ubicado en la carrera Quinta con calle 41, el dispositivo policial se reforzó sin motivo aparente, pues no se vieron hinchas en las afueras de este sitio. Como si se tratar de una situación extrema de seguridad se estableció mayor número de efectivos y la instalación de barandas, lo que causó indignación en las plataformas digitales.

¿Y entonces? ¿Seguirán jugando a puerta cerrada?
El proyecto deportivo que se embolsilló 6.030.000 dólares por su participación en el evento copero, renunció a pelear por 1.700.000 más, pues en la llave ante IDV se vio ampliamente superado. Esa expresión futbolística es la que tiene a los hinchas molestos, pues a este duro revés se le suma la prematura eliminación en la Copa BetPlay 2026, por cuarta vez consecutiva, en esta ocasión a manos del Deportes Quindío; club del ascenso.
El gran interrogante tras lo acontecido en esta jornada, se reversará la determinación de jugar a puerta cerrada, teniendo en cuenta que el siguiente juego liguero en casa será el de la jornada 11: cuando reciba el domingo 20 de septiembre (6:10 p. m.) al América de Cali. Uno de los juegos de mayor convocatoria en la ciudad, más allá de que la actualidad y expresión futbolística de la nómina no incentive a una masiva asistencia.


