Sebastián Oliveros, técnico del Deportes Tolima, habló de su debut en la Copa Libertadores y analizó lo que dejó el primero de los dos juegos ante Independiente del Valle - crédito @cdtolima/X
La dura derrota sufrida por Deportes Tolima como local (0-1) ante Independiente del Valle de Ecuador, por el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, atizó las críticas contra su entrenador, el bogotano Sebastián Oliveros: que dio la cara y habló de los motivos por los que, según él, sus dirigidos no pudieron sumar de a tres en el primero de los dos duelos de la llave. Un resultado que lo dejó condicionado.
En conferencia de prensa, Oliveros sostuvo que los ‘Pijaos’ todavía tienen margen para pelear la serie, pero admitió que la caída dejó al descubierto un problema de ejecución en ataque y un desorden emocional en el cierre del partido. El técnico afirmó que su equipo controló tramos largos del juego, generó cuatro ocasiones claras y solo quedó abajo por un gol, una diferencia que considera remontable en la vuelta.
En su defensa, el entrenador también recordó que lleva mes y medio en el cargo y definió la actuación como parte de una construcción todavía en marcha. En esa misma línea, el timonel reiteró que la preocupación principal no pasa solo por el resultado, sino por haber recibido el gol en los minutos iniciales y por no haber traducido la posesión en más situaciones concretas, que le permitieran ilusionarse con el empate.
Pero uno de los argumentos que más reacciones causaron en las redes sociales, fue con el que pretendió enviar un mensaje de calma a los hinchas. El recién llegado a la institución tras la abrupta salida de Lucas González,. indicó que que en la historia del club “las cosas importantes se han conseguido fuera de casa” y citó como antecedente que el último título liguero del club, que se consiguió frente a Millonarios en 2021-1.
Oliveros defendió el plan, pero admitió que Tolima se hizo “largo” en el cierre
Ante la primera consulta, el entrenador planteó que el partido dejó señales contrapuestas. “Hicimos por momentos muy buen partido, controlamos muy buenas situaciones”, afirmó Oliveros, antes de enumerar las oportunidades que tuvo su equipo: dos de Jorge Cabezas Hurtado, un remate al palo de Junior Hernández y otras acciones que, según su lectura, alcanzaban para haber cambiado el resultado ante su parcial.
Uno de los aspectos clave de sus declaraciones estuvo en la manera en que el técnico defendió el plan con el que neutralizó a un rival que, según se indicó en la conferencia, llegó al partido con 14 victorias consecutivas; pero al mismo tiempo reconoció fallas de definición, amplitud y lectura emocional que le impidieron a su equipo igualar una serie que, a su juicio, sigue abierta. Así la estadística también juegue en contra de la ‘tribu’.
Esa defensa del funcionamiento convivió con una observación crítica sobre el tramo final. Oliveros dijo que en los últimos minutos “el equipo se volvió a ver largo” y explicó que Deportes Tolima empezó a jugar “más desde la emoción que desde la razón”; siendo esta una pérdida de equilibrio que señaló como uno de los aspectos a corregir de cara a la revancha, programada para el martes 25 de agosto (7:30 p. m.) en Sangolqui.
La falta de determinación en el último tercio fue la principal autocrítica
Cuando le preguntaron por las dificultades para transformar las transiciones en goles, Oliveros apuntó a la toma de decisiones cerca del arco. “Tenemos que tener más determinación a la hora de llegar a gol”, dijo el orientador, que había reconocido que en la acción del gol, convertida por Arón Rodríguez (11′), el adversario tuvo “un poco de fortuna” porque Anderson Angulo, su zaguero, se resbaló en el duelo que derivó en la jugada.
Luego, en su intervención, el adiestrador detalló los conceptos que, a su entender, deben mejorar si quiere soñar con la remontada ante los ecuatorianos, que con muy poco se llevaron todo un tesoro: desmarques, rupturas, amplitud para buscar centros y ataques a “zonas indefendibles”. También sostuvo que el equipo tuvo la pelota y que esa posesión debió producir algunas ocasiones más, un aspecto reiterativo en su comparecencia.
El diagnóstico no se limitó al funcionamiento colectivo, pues enfatizó que también pesa “la calidad” y “la tranquilidad” en esos momentos de definición, un punto que conectó con la falta de eficacia que terminó pasando factura en el resultado. En cuanto a las variantes, indicó que no quemó todas las posibilidades por precaución, ante la posibilidad de una lesión o un imprevisto que dejara al equipo con 10 hombres en este juego.
“Hay que ser muy precavido, muy inteligente ante esa última posibilidad de cambio”, sostuvo el timonel, en un pensamiento que ha dado pie para una serie de opiniones encontradas. En ese sentido, el técnico de los ‘musicales’ agregó que no podía tomar una decisión antes de tiempo si eso comprometía la capacidad de respuesta del equipo frente a cualquier contingencia; pese a que no se veían riesgos visibles para este tipo de escenarios.
El regreso de Neto Volpi y Brayan Rovira reforzó la “columna vertebral” del equipo
En la parte final de la comparecencia, el entrenador destacó el valor del regreso de jugadores que salieron de lesiones. Dijo que contar otra vez con el arquero brasileño Neto Volpi y el volante Brayan Rovira “significa algo muy importante para el equipo”; por más de que este último solo pudo estar 18 minutos en el campo de juego, pues tuvo que abandonar por lesión, lo que demostró que no estaba aún en óptimas condiciones fisicas.
Ambos elementos hacen parte de la base que, según su mirada, sostuvo al club en los últimos años, pues mencionó junto a ellos a Anderson y Jan Angulo, Sebastián Guzmán y Homer Martinez, a quienes definió como parte del esquema que pretende consolidar. Y precisó que desde su llegada no había podido disponer de todo el grupo, por lo que celebró haber contado con ellos en esta presentación que ayudará al armado del colectivo.
Frente a la última pregunta, Oliveros volvió sobre el comportamiento de su rival. Señaló que, al revisar los análisis previos, Independiente del Valle suele imponerse con campo dominado y salida limpia, además de una progresión constante y una serie llegadas; pero aseguró que esta vez el dueño de casa logró reducir buena parte de ese repertorio y dejar la serie con una desventaja mínima con miras al choque de vuelta, trascendental.
“Hoy en el primer tiempo tuvieron una opción de gol y fue gol”, remarcó el joven estratega, que reiteró que este suceso es prueba que el plan de partido estaba funcionando y que su equipo había encontrado recuperaciones altas y control sobre la progresión rival. Con ello, aprovechó -tras lamentar los yerros en las opciones de gol de Homer Martínez- que revisará el video para detectar cómo sacar ventaja en “ese último cuarto de cancha”.

