El plantel del Deportes Tolima entrena en el predio deportivo de San Gabriel - crédito @cdtolima/X
El segundo semestre de 2026 traerá consigo cambios relevantes para el fútbol colombiano. Con el arranque de la Liga BetPlay y la Copa BetPlay, prevista para la semana del 20 de julio, Deportes Tolima y el resto de los equipos del rentado criollo deberán ajustarse a una serie de nuevas normas que buscan optimizar el tiempo efectivo de juego, fortalecer la tecnología arbitral y erradicar conductas discriminatorias en el terreno de juego.
En efecto, la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) informó que estas reglas, implementadas primero en la Copa del Mundo de la FIFA, también serán de aplicación obligatoria en todos los torneos organizados por la entidad. Con ello, empezarán a operar disposiciones que, en su momento, causaron controversia en el desarrollo de la competición orbital, pero que ya hacen parte de la nueva realidad del balompié en el planeta.
¿En qué consisten las nuevas reglas que se incorporarán a las competiciones de la Dimayor?
Uno de los ejes centrales de la actualización normativa reside en el control del tiempo efectivo de juego. Las nuevas reglas establecen que las sustituciones deberán ejecutarse en un máximo de cinco segundos desde que el árbitro autoriza el cambio y si el jugador saliente no abandona el campo durante ese lapso, el reemplazo esperará hasta un minuto antes de ingresar al terreno; lo anterior a manera de castigo.

Así pues, cualquier retraso adicional penalizará al equipo afectado. Además, la atención médica a futbolistas lesionados deberá efectuarse fuera del terreno de juego y no podrá exceder los sesenta segundos, salvo casos excepcionales en los que se amerite una respuesta médica dentro del campo, tal y como sucede en la actualidad con los guardametas, los únicos que -sí o sí- podrán ser atentidos en la cancha hasta que estén recuperados.
Otra innovación consiste en la reducción de pausas durante el partido. Los saques de banda y de meta tendrán un límite de cinco segundos para su ejecución, y si el equipo no cumple, el balón pasará a su rival. Estas medidas buscan evitar la interrupción innecesaria y agilizar el desarrollo de los encuentros; en un contexto como el fútbol colombiano, que se ha ganado la mala fama de ser uno de los de menos tiempo efectivo de juego por juego.
Del mismo modo, el uso del sistema de Asistencia Arbitral por Video (VAR) también recibirá ajustes. Desde este semestre, la herramienta podrá intervenir en tres situaciones específicas: expulsiones por doble amonestación, revisión de tiros de esquina errados y confusión de identidad al momento de sancionar una infracción; lo que permitirá que solo los jugadores directamente involucrados sean objeto de tarjetas, limitando los errores.
En contraste, tres herramientas internacionales quedarán excluidas en el rentado criollo por decisión de la Dimayor: las cámaras frontales en los árbitros centrales, el fuera de lugar semiautomático y la pausa de hidratación, aunque esta última podrá aplicarse si las condiciones climáticas lo requieren, como sucede en algunas plazas en las que se registran altas temperaturas, como suele ocurrir en la Costa Atlántica.
En Colombia también operará la ‘Ley Vinicius’: todo lo que debes saber
Uno de los cambios más comentados es la introducción de la ‘Ley Vinicius’, inspirada en la polémica acción entre Facundo Pellistri y Vinícius Junior en el duelo entre Benfica de Portugal y Real Madrid de España la Champions League. Según la circular número 33 de la International Football Association Board (IFAB), se establece una nueva causal de tarjeta roja directa para una prática que se convertiría en común.

Así pues, los jugadores que cubran su boca, ya sea con la mano, el brazo o la camiseta, mientras se comunican de forma provocativa, despectiva o incendiaria con un rival, recibirán una tarjeta roja. La medida busca combatir el racismo y la discriminación, lo que representará una gran novedad en los campeonatos organizados por el ente rector, en los que se han registrado graves denuncias en ese sentido.
En cuanto a las faltas tácticas, que hacen parte del juego, la IFAB determinó que el árbitro no podrá mostrar tarjetas después de aplicar la ley de ventaja si la jugada termina en gol. Con esto, el razonamiento es que el objetivo del infractor, evitar el gol, no se cumplió, por lo que la amonestación resulta innecesaria. Este ajuste también se aplicará cuando una mano antideportiva no logre impedir un gol, que sería su objetivo.
Otras disposiciones que entrarán en vigencia en el fútbol colombiano
Respecto a los cobros de tiro penal, hay que tener en cuenta dos precisiones relevantes. Si el ejecutante golpea el útil con ambos pies al mismo tiempo de manera involuntaria, o si el esférico rebota en su pierna de apoyo, el resultado dependerá del desenlace: si la pelota entra en la portería, el penal deberá repetirse; si no entra, se concederá tiro libre indirecto para la defensa, y en tanda de penales, el fallo será definitivo.
Además, cuando tanto el portero como el lanzador cometan una infracción táctica exactamente al mismo tiempo, el disparo contará como fallado o se otorgará tiro libre indirecto, y solo se amonestará al ejecutor si incurrió en finta ilegal o conducta antideportiva. A su vez, en lo que concierne al saque incorrecto, si el equipo contrario se beneficia inmediatamente tras una reanudación defectuosa, el juego continuará sin interrupción.
El ente rector del balompié criollo confirmó que los árbitros de primera y segunda división han recibido capacitación especial para aplicar las nuevas disposiciones, con el objetivo de garantizar transparencia, fluidez y respeto en el desarrollo de los partidos. En ese orden de ideas, se indicó que el impacto de estas medidas será observado atentamente a lo largo de la temporada, tanto por los equipos como por los aficionados.


