Lucas González, entrenador del Deportes Tolima, quiere ser campeón con la ‘tribu’ y confía en las capacidades del grupo - crédito @cdtolima/X
La derrota del Deportes Tolima en casa ante el Atlético Nacional (0-1), por la ‘ida’ de la semifinal de la Liga BetPlay 1 2026, desató —como era de esperarse— una fuerte crítica del entrenador bogotano al servicio del dueño de casa, Lucas González, contra el árbitro Andrés Rojas: que tuvo directa injerencia en el resultado al dejar a su equipo con 10 hombres durante más de 50 minutos; justo cuando tenía arrinconado a su adversario.
González, que enfrentaba al equipo que le dio la oportunidad de asumir sus primeros retos como timonel, como el ‘Rey de Copas’, no solo cuestionó la actuación arbitral que condicionó el encuentro: también recalcó que aún está intacta la posibilidad de revertir la serie en Medellín y aseguró que el semestre no está perdido, con lo que reivindicó la confianza de su plantel y la necesidad de enfocarse en la victoria del partido de vuelta.
La polémica se instaló tras la expulsión que marcó casi toda la segunda mitad y redujo las opciones ofensivas del local. Por ello, ante la pregunta sobre el balance del encuentro, González enfatizó el carácter excepcional de esta ocasión, en la que rajó de la actuación de Rojas. “Primera vez en mi vida que hago mención a un árbitro en una rueda de prensa”, dijo el timonel, visiblemente molesto por lo que consideró decisiones más allá.
Y es que la noche estuvo marcada por un detalle clave: Rojas ha dirigido más de 10 partidos al equipo y, según el testimonio de periodistas y del propio DT, los antecedentes negativos abundan. Un comunicador recordó que en la final de 2022, también arbitrada por el bogotano, Tolima se sintió perjudicado, y que en 2021 fue necesaria su remoción para que Carlos Ortega dirigiera por reclamo del club. Pero pese a esto, volvió.
“Lo que sí te puedo decir es que este árbitro todavía no ha dañado el semestre nuestro. Nosotros vamos a ir todavía a Medellín, tenemos el partido de vuelta y estoy seguro de que allá lo podremos ganar”, remarcó el joven orientador en su respuesta, en la que destacó el valor competitivo de ese mensaje: la confianza en que el destino de su escuadra aún puede ser modelado por el rendimiento del grupo, y no por factores externos.
La resiliencia del Deportes Tolima ante los horrores de Andrés Rojas
El análisis abordó aspectos técnicos y estructurales del juego, además del resultado adverso. “El partido que han hecho estos chicos ha sido muy bueno. Hemos contrarrestado a un equipo que hizo treinta y cinco goles en diecinueve partidos del todos contra todos”, dijo González, en alusión al poderío ofensivo del rival y al bajo margen de ocasiones que concedió su plantel pese a la inferioridad numérica con la que quedó en este duelo.
En ese orden de ideas, la relación entre el arbitraje y las actuaciones de los clubes en el rentado criollo fue otro eje de las críticas. “Nos quejamos nosotros de que el fútbol colombiano no se juega a un ritmo alto. Vamos a ver equipos en torneos internacionales y nos cuesta el ritmo. Y esto no es de hoy, es de años atrás. Y esto pasa como consecuencia de cómo arbitran los árbitros en el torneo local”, recalcó el estratega en la sala de prensa.
Y recordó el contraste con otro árbitro reconocido, Wilmar Roldán, pues destacó que la experiencia fue “completamente diferente, en la que el fútbol fue el protagonista”; y la función arbitral no debe condicionar el espectáculo ni alterar la propuesta de los equipos. “No puedo parar de pensar en lo que hubiese sido para los hinchas si este partido se juega con un árbitro que permite jugar y que condiciona de esa forma a uno de los dos”, dijo.
González apuesta al valor mental y la revancha
Consultado sobre el plano psicológico y la inmediatez de los retos, sostuvo que el grupo aún es capaz de luchar por los objetivos propuestos. “Llegamos en una posición privilegiada en la que muchos equipos quisieran estar peleando semifinales”, explicó antes de detallar los esfuerzos físicos y logísticos com miras al vuelo a Chile, para buscar la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores contra Coquimbo Unido.
El entrenador fue enfático en la estrategia mental para encarar la adversidad. “Intentas como entrenador hacer que los jugadores se den cuenta de que estar en esta posición es un privilegio”, expresó. Y ante el interrogante sobre el futuro inmediato y el trabajo para preparar la revancha con Nacional, aseguró que el cuerpo técnico sabrá “masticar” la experiencia y preparar a sus futbolistas de cara a la vuelta de esta llave.
Con esto, la crítica del orientador se sumó al reclamo de aficionados y la prensa local, que desde la previa planteaban el riesgo de una actuación condicionante de Rojas, como en efecto ocurrió. Por lo pronto, el desafío del colectivo apuntará a recomponer su presente en la serie y buscar el pase a la gran final, aferrado al mensaje de resiliencia y fe que el entrenador ha impulsado entre sus jugadores y seguidores con miras a esta etapa.

