Jonathan Risueño, DT del Deportivo Pasto, protagonizó un nuevo episodio polémico, esta vez en su visita a Ibagué - crédito @deporpasto/X - suministrada
En un hecho a todas luces insólito, Deportivo Pasto protagonizó uno de los capítulos más subrrealistas en lo que va de la temporada del 2026 en el fútbol profesional colombiano y, si se quiere, de los últimos 10 años. Y todo por lo que podrían ser las teorías conspiranoicas de su entrenador, el español Jonathan Risueño, que volvió a protagonizar un suceso que causó toda clase de burlas en las redes sociales, que no le perdonaron su osadía.
Risueño, que llegó al elenco nariñense para la presente campaña, tenía previsto hacer trabajos previos al duelo que sostendrá el sábado 9 de mayo (6:10 p. m.) ante Deportes Tolima, en el estadio Murillo Toro. Por ello, el equipo solicitó poder entrenar en las instalaciones del Club Campestre, instalaciones que han recibido a figuras como Ronaldo Nazário, Javier Mascherano y clubes como Corinthians, River Plate y Nacional de Uruguay.
Sin embargo, al llegar al sitio para hacer su jornada, la determinación del ibérico fue la de recoger todo y marcharse. La situación se originó cuando Risueño exigió, al parecer, que el club cerrara sus puertas y desalojara tanto a los socios como a los niños de la escuela de fútbol, con el objetivo de garantizar que nadie pudiera observar el entrenamiento del equipo; que se jugará su clasificación a la semifinal del certamen ante la ‘tribu’.
Nadie sacó celulares para grabar, nadie asedió el plantel o algún jugador, simplemente luego que su staff tenía todo preparado, se bajó del bus, no saludó, tanto así que sus jugadores no les gustó que los trajeran a nada 👇
— Nicolás Varón Triana (@nicovaront) May 8, 2026
Sin embargo, la administración del club se negó a la petición, al argumentar la necesidad de respetar los derechos de sus afiliados. Ante esta respuesta, el orientador español ordenó el retiro inmediato de toda la delegación, lo que sorprendió a quienes presenciaban el momento. Más aún cuando durante la jornada, no se registraron intentos de grabación ni asedio por parte de los asistentes, y el ambiente se mantuvo en absoluta calma.
Los jugadores y el staff técnico, ya preparados para entrenar, se encontraron con la decisión inesperada del estratega, quien no interactuó con los presentes ni mostró agradecimiento por la hospitalidad recibida. Avanzada la tarde, la delegación nariñense salió en búsqueda de un plan B para cumplir con el cronograma y llegaron, incluso, a contemplar opciones que para un equipo de primera división serían sin duda inaceptables.
Increíble: Deportivo Pasto habría terminado en una cancha de arena
Y es que el contraste con la actitud de otros equipos internacionales que han utilizado las instalaciones fue evidente. Clubes con jugadores de experiencia mundialista han llevado a cabo sus trabajos en el Campestre sin inconvenientes ni exigencias desmedidas, por lo que la reacción de Risueño, constatada por periodistas presentes, fue vista como un desplante y generó incomodidad en su propio plantel y entre los organizadores.
Al no encontrar una alternativa satisfactoria, el técnico español habría optado por trasladar la práctica a una cancha de arena en horas de la noche, lejos de las condiciones óptimas para un equipo profesional y a menos de un día del partido oficial. Esta decisión, que se ejecutó en el polideportivo del barrio Calarcá, fue percibida como improvisada y poco seria, lo que alimentó las críticas sobre la gestión del entrenador y su relación con el entorno.
Que hacía Jonathan Risueño en las canchas del Calarcá jajaja. No es serio que estén buscando canchas a menos de 24hrs del partido. Y canchas de ARENA. pic.twitter.com/J81cCbSAgg
— JP TOLIMA (@JPT0LIMA) May 9, 2026
Antes de llegar a este lugar, tal parece que Risueño y sus colaboradores intentaron buscar otras zonas cercanas para efectuar sus movimientos, como las canchas de la 64, sin que hubiera, por lo visto, respuesta positiva. Así quedó registrado en las plataformas digitales, en las que el incidente no pasó desapercibido entre fanáticos del dueño de casa que vieron cómo el rival mostró falencias en su organización con miras a este crucial encuentro.
El incidente habría causado, de hecho, malestar en Deportivo Pasto, así como lo que sería la desconexión de su técnico con las dinámicas del fútbol local. La reacción del gerente deportivo, visiblemente apenado por la situación, reflejaría además la incomodidad generada por un episodio sin antecedentes recientes en la historia del club y que marcaría un precedente sobre el trato y las relaciones entre equipos visitantes y anfitriones en el FPC.

