De acuerdo con la Supersociedades, Deportes Tolima es uno de los clubes que más dinero genera en el FPC, al ubicarse en el Top-8 - crédito El Rincón del Vinotinto
A juzgar por el más reciente informe de la Superintendencia de Sociedades, que entregó una completa radiografía de la actualidad financiera del fútbol profesional colombiano, Deportes Tolima sigue siendo un activo muy rentable para sus dueños. Aunque el presidente de la institución, César Camargo Serrano, preferiría que no se hable de este asunto en medios y en las redes.
En efecto, el 2025 demostró que el‘Pijao’ es una máquina de hacer dinero, con ingresos que lo ubican en lo que sería el G-8, aunque las utilidades, en comparación con la vigencia del 2024, sean mínimas. Quizá sea por la manera en que se ha cambiado la forma de contratar, pues se ha prorizado más el pago de préstamos por jugadores, o los compromisos con la sede.
Así pues, el año anterior cerró con ingresos por $50.287 millones y activos por $51.852 millones, pero una utilidad de $359 millones, de acuerdo con la información financiera divulgada por la entidad. El club aumentó su facturación frente a 2024, con lo que mantuvo una posición favorable para responder por sus obligaciones de corto plazo y libró la temporada.

Las cifras muestran una realidad incontestable: se tuvo una alta capacidad para generar recursos durante el año, en especial a través de su operación ordinaria y de los negocios relacionados con derechos deportivos. Sin embargo, el incremento de los costos y gastos absorbió la mayor parte de ese crecimiento, por lo que la utilidad fue menor que la obtenida un año antes.
Deportes Tolima, en el Top-8 de clubes que más plata generan en el FPC
El ‘Vinotinto’ se ubicó noveno en el escalafón de ingresos del fútbol profesional colombiano, en una lista Atlético Nacional encabezó la lista con $196.884 millones, seguido por Millonarios, América de Cali, Junior e Independiente Medellín. Un registro no menor, toda vez que resulta en síntesis un producto rentable para la industria, incluso superando a históricos del FPC.

En ese sentido, no está de más aclarar que, si bien el cuadro de la ‘Tierra Firme’ fue una institución con capacidad para facturar y movilizar recursos, también cuenta con la característica de entregar ganancias netas limitada a sus socios, lo cual no deja de ser llamativo. La entidad ganó dinero, aunque una proporción reducida de sus ingresos se convirtió en utilidad.
En contraste con la vigencia del 2024, el incremento fue de casi $3.42 millones, pues en ese año se registraron ingresos totales por $46.795 millones; es decir, un 7,5%. Los ingresos ordinarios pasaron de $33.017 millones a $34.038 millones, con un alza de 3,1%, siendo este rubro agrupa los recursos provenientes de la actividad habitual de la divisa en el rentado criollo.
El mayor impulso provino de la venta de los pases de jugadores. Los ingresos por ese concepto subieron de $12.701 millones en 2024 a $14.883 millones en 2025, en un aumento que fue de $2.182 millones, equivalente a 17,2%. A su vez, los demás ingresos pasaron de $1.077 millones a $1.367 millones, con una variación de 26,9%, aunque mantuvieron un peso menor.

El aumento de los ingresos muestra una operación capaz de atraer recursos por actividades deportivas y comerciales; sobre todo en un club que apuesta por comprar elementos a buen precio, potenciarlos y venderlos por un mayor valor, aunque ello represente sacrificar sus opciones deportivas, como ha ocurrido en instancias decisivas, como las finales de 2024-2 y 2025-2.
La utilidad de los ‘Pijaos’ bajó de $914 millones a $359 millones; costos aumentaron
Y es que otras de las conclusiones de este balance, es que crecimiento de la facturación no tuvo el mismo efecto en la ganancia final. Deportes Tolima venía de obtener una utilidad de $914 millones en 2025, mientras que en 2025 ganó solo $359 millones, lo que dio pie para una serie de interpretaciones en las redes sociales sobre cómo se lleva a cabo el manejo del equipo.
La reducción fue drástica, de $555 millones, equivalente a 60,7%. Aunque por segundo año consecutivo el club no registró pérdidas y conservó un resultado positivo, la diferencia entre lo que ingresó y lo que gastó disminuyó de forma marcada, pues pasó de retener por cada $1,95 por cada $100 obtenidos, a solo $0,71 por el mismo rango, en un resultado agridulce.
En cuanto al margen neto sobre los ingresos ordinarios fue de 1,06%. En términos simples, por cada $100 que se generó en su actividad ordinaria, quedaron cerca de $1,06 después de costos, gastos y demás cargas, mientras que el ROE, que es la rentabilidad sobre el patrimonio, fue de 1,19%; lo que quiere decir que produjo rendimientos positivos, pero si se quiere bajos.

En lo que respecta a costos y gastos, los mismos ascendieron a $50.516 millones en 2025, cuando en 2024 habían sido de $46.831 millones. El aumento fue de $3.684 millones, equivalente a 7,9%, en una variación superó el crecimiento de los ingresos, que fue de 7,5%, y explica por qué la utilidad final cayó, lo que tendría diferentes causas para su explicación.
Una de ellas, fueron los gastos de ventas fueron el mayor componente de la estructura de desembolsos. Alcanzaron $39.666 millones, frente a $37.305 millones en 2024, en un alza de $2.361 millones y un rubro que concentró cerca de 79% de los costos y gastos reportados por el club. Incluye una parte central de la operación deportiva y comercial durante el 2025.
Aunque los gastos administrativos bajaron levemente, pues pasaron de $5.166 millones a $5.111 millones, los costos de ventas subieron, de $2.633 millones en 2024 hasta $2.775 millones en 2025, mientras los otros gastos avanzaron de $312 millones a $330 millones, lo que podría ir argumentando por qué el margen de ganancia fue, en resumen, menos del imaginado.

En este ítem, el costo financiero tuvo el mayor incremento porcentual. Subió de $694 millones en 2024 a $1.996 millones en 2025, lo que implicó un aumento de $1.302 millones o 187,5%, aunque la información disponible no permite establecer qué obligaciones o transacciones específicas explicaron ese crecimiento, teniendo en cuenta que es un club que mueve grandes cifras.
La nómina deportiva bajó, pero otros rubros presionaron el gasto
Dentro de los gastos deportivos, la nómina pasó de $14.950 millones a $13.512 millones, en una reducción fue de $1.438 millones, equivalente a 9,6%. También cayó la amortización de derechos deportivos, pues ese concepto descendió desde $7.738 millones en 2024 hasta $5.153 millones en 2025, con una reducción de 33,4%, lo que explica las críticas a la poca inversión.
Pese a esto, otros componentes aumentaron, pues hubo gastos deportivos alcanzaron $15.394 millones, frente a $11.310 millones del 2025, en un incremento fue de $4.084 millones. Llama la atención cómo el gasto por venta de derechos deportivos pasó de $2.968 millones a $4.857 millones; y los de préstamos de jugadores, de $340 millones a $750 millones.
Al cierre de 2025, Deportes Tolima tenía activos por $51.852 millones. En esta cuenta se incluyen efectivo, cuentas por cobrar, derechos deportivos, bienes y otros recursos de la sociedad; mientras que las obligaciones sumaron $30.204 millones. La diferencia entre los activos y los pasivos dejó un patrimonio de $21.648 millones, de acuerdo con el informe en Supersociedades.

Ese patrimonio, como es bien sabido, representa el valor residual de la sociedad después de descontar todas las obligaciones. La cifra muestra que el club tenía más recursos que deudas al cierre de la vigencia, como lo demuestra la razón corriente, que fue de 1,73; ya que por cada peso de deuda exigible en el corto plazo, contaba con $1,73 en activos para responder.
Es claro que se cuenta con la capacidad para atender pagos inmediatos, sin que ello elimine la necesidad de controlar los gastos y preservar el flujo de caja. Con los valores de activos y pasivos informados, las obligaciones equivalen a cerca de 58,25% de los activos, en tanrto que el 41,75% corresponde a la participación del patrimonio, fuera del nivel de endeudamiento.
La ‘tribu’, entre los cinco clubes que más vende artículos deportivos
En lo que se relaciona con las cifras entregadas sobre taquillas y abonos, derechos de televisión, publicidad, ventas de artículos deportivos y participación en eventos, hay un dato que no pasa desapercibido. En especial, porque si bien está en el Top-5 de clubes que más genera por merchandising, también tuvo una notable reducción de ingresos por taquillas entre un año y otro.
Tomando las cifras de 2025 frente a las de 2024, registró resultados mixtos en sus principales fuentes de ingresos. La taquilla y los abonos pasaron de $12.934 millones a $10.422 millones, una reducción de $2.511 millones, equivalente a 19,4%. Los recursos por participación en eventos y auxilios de Conmebol también bajaron: fueron de $2.204.575.000 a $1.878.540.000.

Los ingresos vinculados a televisión, Dimayor y el fútbol profesional colombiano crecieron de $7.650 millones en 2024 a $8.270 en 2025. El aumento fue de $620 millones, cerca de 8,1%. La publicidad y el patrocinio tuvieron una variación mayor, al pasar de $6.083.891.000 a $8.397.992.000, con $2.314.101.000 adicionales en el registro contable.
Las ventas de artículos deportivos también aumentaron durante 2025. El rubro pasó de $4.213 millones a $5.200 millones, un crecimiento de $986 millones, o en términos porcentuales, un 23,4%. La comparación muestra que el club elevó sus ingresos comerciales y audiovisuales, aunque recibió menos recursos por taquilla, abonos y participación en eventos.
El reto será transformar una mayor facturación en ganancias más altas
En síntesis, Deportes Tolima terminó 2025 con una estructura financiera estable. El club registró más activos que pasivos, tuvo liquidez para responder por sus compromisos de corto plazo y cerró el año con utilidad; aunque si bien aumentó sus ingresos y fortaleció la generación de recursos, sigue gastando a niveles que merecerían entonces un reporte más detallado.
El desafío está en la rentabilidad. El club facturó más, pero la utilidad disminuyó debido al aumento de los costos y gastos, por lo que la próxima meta financiera será contener esos desembolsos para que una parte mayor de los ingresos llegue al resultado neto; en un balance que como es costumbre se verá influido por los resultados deportivos, cada vez más distantes.

