Sebastián Oliveros, DT del Deportes Tolima, entrego un buen concepto tras el triunfo ante Llaneros Fútbol Club como visitante, por la quinta fecha de la Liga BetPlay 2 2026 - crédito Dimayor
Vientos de tranquilidad soplan en las huestes del Deportes Tolima tras la ajustada victoria (1-2) ante Llaneros Fútbol Club, en juego aplazado de la quinta fecha de la Liga BetPlay 2 2026, que se disputó en el estadio Bello Horizonte Rey Pelé de Villavicencio. Los ‘Pijaos’, en su segunda salida como visitante, dieron buena cuenta del elenco de la ‘media Colombia’ y cosecharon un botín que llena de ilusión al técnico Sebastián Oliveros.
En conferencia, el orientador capitalino explicó que la remontada del ‘Vinotinto y Oro’ no respondió a una reacción aislada, sino a un plan ajustado sobre la marcha para neutralizar la banda izquierda rival, sostener una defensa improvisada y explotar los cambios en el segundo tiempo. El timonel sostuvo que su equipo leyó las variaciones de presión del local y convirtió esa adaptación en tres puntos que calificó como “importantísimos”.
Oliveros indicó que uno de los datos que marcó el trámite del encuentro fue el de la expectativa de gol, en el que su divisa registró un XG de 2,7; siendo una cifra que presentó como prueba de la superioridad de su equipo en territorio rival. También afirmó que, además del tanto de la remontada, hubo “cuatro opciones muy claras” para ampliar la diferencia, aunque no se lograron capitalizar, en un aspecto revisado en detalle por su staff.
Para el orientador capitalino, este no fue un cotejo fácil, pues estuvo condicionado desde la previa por dos bajas en la lateral derecha. Según detalló, Jherson Mosquera estaba suspendido y Cristian Arrieta sufrió un problema muscular, en un escenario que lo llevó a ubicar a Jan Angulo en una posición que no era la habitual para el esquema y que representó retos en un cotejo en el que existía la obligación de ganar para seguir arriba.

“Sabíamos que debíamos tener un buen posicionamiento, sobre todo por esa banda”, refirió Oliveros, que reveló que esa decisión no alteró solo un nombre propio, sino la forma de defender el sector que consideraba más peligroso de Llaneros. En consecuencia, describió un trabajo pensado para contener la profundidad que el rival generaba por esa zona, al aprovechar que existían falencias por las ausencias de algunos elementos clave.
La ausencia de los laterales obligó al Deportes Tolima a rediseñar su banda derecha
En sus declaraciones y con este contexto, el técnico centró el primer punto de quiebre del partido en la elección de Angulo como lateral. Explicó que el cuerpo técnico lo eligió porque ya había actuado como lateral y porque el análisis previo marcaba que por allí debía cerrarse la vía de ataque que más utilizaba el local, con Jhonatan Escobar o Jimmy Medranda sobre el costado izquierdo, tal y como se pudo ver en los primeros 45 minutos.
En su explicación, Oliveros enfocó sus argumentos en el aspecto táctico, pues el local había mostrado una salida de tres con el lateral derecho Juan David Pertuz en otro partido, frente a Independiente Medellín, y que ese antecedente les permitía anticipar cómo podían progresar desde el fondo. «Era importante lo de Jan, era el jugador que veíamos que lo había hecho, de hecho acá en Llaneros, en la posición de lateral también», dijo.
Con ello, el entrenador agregó que la respuesta del equipo no se limitó al plan inicial, ya que durante el encuentro, según su versión, Llaneros fue modificando los tipos de presión y Tolima respondió con ajustes en campo. “El equipo se fue adaptando”, afirmó el adiestrador, antes de destacar tanto el rendimiento del lateral improvisado como la capacidad colectiva para sostener el libreto que se desarrolló durante el compromiso.
Los cambios terminaron definiendo la remontada del Deportes Tolima
En sus afirmaciones, el DT relacionó los ingresos de Jorge Cabezas Hurtado, Sergio Aguayo y Santiago Joven con una nueva lectura del partido, en la que fue en búsqueda de los tres puntos tras un primer periodo disputado. Contó que en la primera parte EdwarLópez asumió un desgaste defensivo para perseguir al extremo rival y ayudar a Angulo a cerrar el costado más fuerte del local, una tarea que redujo su presencia en ataque.
La modificación llegó cuando cambió la estructura del rival y fue entonces cuando el entrenador explicó que, con la salida de Escobar y la aparición de Juan Castilla, Llaneros trasladó su salida de tres hacia el otro lado, soltó más a Pertuz y cerró al reemplazante. A partir de esa secuencia, buscó con su esquema atacar la estructura del contrincante. “Metimos a Jorge para ganar ese duelo uno contra uno”, sostuvo Oliveros.

Sobre Aguayo, el técnico señaló que la entrada del mexicanoestadounidense respondió al desgaste previo de Adrián Parra frente a los centrales. El relevo, acotó, debía aportar frescura y profundidad en el tramo final y esa combinación fue decisiva en el segundo gol, pues uno asistió y el otro convirtió la remontada, que puso a festejar sin duda a los más fieles presentes en las tribunas del máximo coliseo deportivo de los metenses.
En ese sentido, Oliveros también hizo hincapié en el ingreso del canterano Joven, al que definió como un jugador con mucho tiempo de trabajo en el grupo y aseguró que, al reemplazar a Luis Sánchez, no bajó el nivel de la estructura. “No desentona, sino al contrario, complementa el trabajo de lo que estaba haciendo el equipo”, destacó el entrenador, que entregó en consecuencia un balance si se quiere positivo frente a este hecho.
Oliveros rechazó que el empate llegara por azar y sostuvo que Deportes Tolima fue superior
Al ser consultado por el penal que significó el empate parcial, aunque el cobro fue atajado en primera instancia por el golero Roameth Romaña, el entrenador del cuadro tolimense rechazó la idea de que su equipo se hubiera encontrado con esa acción. Añadió que ya había generado aproximaciones y dos situaciones claras en el primer tiempo, y que la infracción se produjo cuando se llevaron por delante a Luis ‘El Niche’ Sánchez.
En su argumentación, el entrenador reiteró que Llaneros buscó igualar el duelo con una presión orientada de afuera hacia adentro, con el extremo cartagenero Jhon Vásquez como una de las referencias para limitar salidas, y admitió que esa presión complicó el inicio de juego del combinado de la ‘Tierra Firme’ más de lo habitual; siendo este uno de los desafíos superados en esta contienda ante la escuadra de Villavicencio.
Aun así, sostuvo que la diferencia apareció cuando su equipo lograba superar esa primera línea. “Ya cuando superábamos esa primera salida podíamos acelerar porque ellos quedaban en su cuarteto posterior”, explicó el entrenador en su encuentro con la prensa posterior al duelo en el Bello Horizonte. Para el técnico, allí estuvo una de las claves del segundo tiempo, junto con la reducción de los centros al segundo palo y la mejora en las transiciones.


