Sebastián Oliveros, técnico del Deportes Tolima, está en el ojo del huracán por la reciente derrota en la Liga BetPlay 2 2026 - crédito suministrada
La primera derrota de Deportes Tolima en la Liga BetPlay 2 2026, encajada ante Independiente Medellín (2-3) en el Murillo Toro, dejó una señal más profunda que el resultado en contra. O al menos así lo reconoció el entrenador Sebastián Oliveros, que si bien indicó que su equipo ya interpreta la idea de juego, admitió que sigue fallando en momentos clave; como se vio tras recibir un gol a los 18 segundos, marcado por Daniel Cataño.
El timonel lamentó que en este duelo el elenco ‘Pijao’ no haya sido capaz, como tampoco lo pudo hacer en sus otras presentaciones, de mantener su valla a cero. «En todos los partidos nos han marcado gol», exclamó Oliveros, en relación con lo que está pasando con su divisa, que no tiene en un buen nivel a su golero titular, el mexicano Miguel Ortega, y en consecuencia también afronta un problema desde lo colectivo que no ha logrado corregir.
En la conferencia posterior al encuentro, el técnico defendió además la lectura del partido pese a la caída como local y auque su equipo jugó con superioridad numérica durante 31 minutos sin poder rescatar al menos un empate, tras la expulsión del zaguero rival Joaquín Varela. La derrota cortó un arranque de torneo que venía con dos victorias, pero ratificó una racha de nueve partidos en casa sin vencer al cuadro ‘poderoso’.
En el diálogo con la prensa, Oliveros se refirió a un encuentro que obligó a modificar el libreto desde el inicio y que volvió a exponer una tensión que atraviesa a su equipo: la producción ofensiva parece darle argumentos para sostener el plan, pero los errores de atención le quitan margen de recuperación, pues una vez más se vio soprendido y tuvo que remar contra la corriente; aunque en esta ocasió no pudo salvarse de este revés.
Oliveros dijo que el problema ya no pasa por la idea, sino por los arranques y la concentración
Ante la primera pregunta de la noche, el entrenador eligió separar el resultado de la evolución que ve en el campo. “Estoy más tranquilo con el trabajo del equipo que en otras ocasiones, porque siento un equipo que va comprendiendo lo que queremos, que tiene comportamientos muy buenos con balón, que hizo daño todo el tiempo”, destacó el orientador, que aceptó que su divisa no logró “plasmar dentro del terreno de juego” lo que quería.
En su concepto, su escuadra tuvo “opciones muy claras” durante todo el partido, hasta el punto de considerar que debió “haberlo empatado” y agregó en qué aspectos puntuales del juego tendrá que hacer correcciones. “Tenemos que seguir trabajando en esos arranques de partido. No es el primero. Hay varios inicios que nos están costando y hoy (martes), desafortunadamente, no nos alcanzó”, refirió el adiestrador ante la prensa.
Cuando le consultaron por el tercer gol de Medellín, que llegó después del descuento de penal del volante Sebastián Guzmán, Oliveros enfatizó en ese mismo apartado, profundizó en su diagnóstico inicial y apuntó a los “momentos del juego, de concentración, de atención” para explicar por qué el equipo pierde estabilidad en acciones puntuales, que en esta oportunidad le costaron tres puntos vitales ante un rival fuerte.
El DT del Deportes Tolima libró de responsabilidad a Miguel Ortega
Al ser consultado por el arquero Ortega, el entrenador evitó recargar la responsabilidad de esta derrota en el portero Ortega. “Cuando a ti te hacen tres goles, no es porque el portero haya estado bien o mal, es un trabajo colectivo”, afirmó Oliveros, que incluso cerró cualquier sospecha sobre un error individual en la portería. “Siento que no tiene responsabilidad ningún gol”, dijo en la conferencia, pese a que lo sucedido desvirtúe su concepto.
A partir de entnces, explicó que el objetivo es empezar a “tener el arco en cero”, una tarea que presentó como prioridad del cuerpo técnico, que también habló sobre la rotación de la nómina y la falta de un onceno estable. Según explicó, el ‘Vinotinto y Oro’ todavía no pudo consolidar una formación fija porque no ha podido “estabilizar un once por diferentes razones, por lesiones, por partidos tan seguidos, por situaciones de expulsión”.
Ese argumento le sirvió para responder a las críticas sobre la nómina inicial y sobre la apuesta ofensiva con Adrián Parra, Luis ‘El Chino’ Sandoval y Jorge Cabezas Hurtado. En su explicación, el técnico sostuvo que el plan buscaba “superioridad en la mitad” y una cantidad de hombres suficiente para “romper”, y aseguró que durante varios tramos el equipo lo estaba ejecutando bien; sin embargo, las fallas en materia defensiva pasaron factora.
Los cuatro cambios que no estaban previstos desde el inicio y se aceleraron
Otra de las decisiones bajo la lupa fue la tardanza en mover el banco cuando el dueño de casa ya estaba dos goles abajo, lo que causó una serie de críticas hacia su gestión. En su defensa, el técnico explicó que el cuerpo técnico consideraba que los jugadores que estaban en cancha “estaban haciendo cosas positivas” y que el compromiso todavía podía girar si corregían “ciertos detalles en defensa”; situación que no aconteció.
La modificación del plan llegó por dos factores. “Al ver ya un desgaste físico, y un desgaste de lo que nos generaba Medellín, buscamos los cambios”, dijo el entrenador, que inicialmente tenía prevista dos modificaciones, pero tras la roja de Varela quiso arriesgar, pero no le dio resultados. Ingresaron a los 65′ Luis Sánchez por Parra, Éver Valencia por Jherson Mosquera, Kelvin Flórez por Homer Martínez y Junior Hernández por Arrieta.
La aclaración buscó demostrar que la reacción no obedeció a una improvisación total, sino a una lectura condicionada por el panorama del partido y pretendió blindar al colectivo tras esta derrota. “Ni somos los peores hoy que perdimos, ni los mejores cuando ganamos los partidos de Junior y Alianza”, expresó Oliveros, que es consciente que el camino será “muy complejo” si creen que pueden sostenerlo “con solo once jugadores”.
