Deportes Tolima ya cumplió con el primero de los objetivos propuestos a nivel local, como la clasificación a la siguiente fase liguera - crédito @cdtolima/X
En el que podría considerarse un contundente triunfo jurídico del Deportes Tolima, el club ‘Pijao’ recibió el viernes 5 de junio una trascendental decisión en relación con uno de sus jugadores, que se vio envuelto en una polémica en el que uno de sus rivales, Atlético Nacional, esperaba un duro castigo. Sin embargo, las decisión del Comité de Disciplina del Campeonato actuó y libertó al equipo y al protagonista de cualquier proceso.
En efecto, el ente archivó el caso contra el volante del ‘Vinotinto y Oro’ Sebastián Guzmán, al concluir que las frases del futbolista tras la semifinal de ida ante el cuadro ‘Vinotinto y Oro’ no configuraron una falta disciplinaria, porque no señalaron de forma directa a la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), a sus afiliados ni a autoridades del partido; pese a que fueron interpretadas como un duro señalamiento al rival.
El fallo quedó consignado en la Resolución 061 de 2026 y cerró una investigación abierta por una posible infracción al artículo 72 del Código Disciplinario Único de la FCF. De esta forma, esta determinación representó un duro revés para el cuadro paisa, que aguardaba por un castigo hacia el mediocampista ibaguereño, que pasó por sus filas y que parecía insinuar con lo dicho una serie de situaciones irregulares, al final descartadas.
El elemento clave de la decisión fue que el Comité entendió que las expresiones del jugador se movieron en un terreno “de abstracción, ambigüedad y valoración netamente futbolística”, sin nombres propios ni imputaciones concretas de corrupción o parcialidad; lo que abrió la puerta a la absolución en este polémico caso. Con ese criterio, la conducta fue considerada atípica y quedó por fuera del alcance sancionatorio de la norma.

La actuación en este proceso se había originado como “hecho notorio” después de la rueda de prensa posterior al partido de ida de la semifinal de la Liga BetPlay , en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué. La regla invocada por contemplaba para oficiales suspensión de dos semanas a tres meses y multa de 20 a 30 salarios mínimos si las declaraciones comprometían la imagen del sistema del fútbol profesional colombiano.
“Compleja la situación de hoy, quedo sin palabras porque si pueden ver los primeros 30 minutos, no he visto el partido, pero tengo en mi mente algo totalmente distinto a como terminó. No lo podemos controlar nosotros, incluso le digo, sabía que esto iba pasar, yo vengo de allá y sé cómo es. Lastimosamente son cosas que nos incumben, no se puede mencionar más por lo que ya saben”, dijo Guzmán en aquella conferencia de prensa.
No hubo ataque contra la FCF, la Dimayor o los árbitros: Comité de Disciplina
En sus consideraciones para desestimar las investigaciones contra el volante, el Comité señaló que el artículo 72 exige que el desmedro de la imagen esté dirigido contra la FCF, la Dimayor, Difútbol, sus directivos, oficiales de partido, árbitros, técnicos o jugadores. Sobre esa base, concluyó que en este caso no aparecía “algún señalamiento directo” que comprometiera la buena imagen de esas entidades o personas.
En ese sentido, la resolución precisó que, al revisar “el tenor literal de las declaraciones”, frases como “sabía que esto iba a pasar” y “yo vengo de allá y sé cómo es” no tenían un nexo “directo, explícito o implícito” con un sujeto pasivo calificado; es decir, con Atlético Nacional, como el club . Ese punto fue el que terminó desarmando la hipótesis disciplinaria y dejar libre de cualquier señalamiento al futbolista de 29 años, de buen presente.
En consecuencia, se resolvió así que las palabras del mediocampista no superaron “el umbral del derecho constitucional a la libre expresión y la opinión deportiva”. A partir de esa calificación, ordenó el archivo definitivo de las diligencias y, con ello, Guzmán podrá seguir actuando sin problemas en los partidos del equipo, que está en periodo de vacaciones, pero que tiene la responsabilidad de preparar la revancha en el FPC.
En sus descargos, el club afirmó que mantiene como política institucional el respeto por las autoridades, los oficiales del partido y los órganos disciplinarios. También sostuvo que el futbolista aclaró sus dichos de manera rápida y con el mismo nivel de difusión a través de sus redes sociales; argumentos que ayudaron en la decisión final, con la que se desestimó un caso en el que, a decir verdad, hubo exceso de ruido en los medios.
Deportes Tolima alegó rectificación, contexto de partido decisivo y atenuantes disciplinarios en favor del ‘Mariachi’
El conjunto ibaguereño indicó que esa reacción encajaba en la circunstancia atenuante prevista en el literal d) del artículo 46 del Código Disciplinario Único, como “el haber procurado evitar espontáneamente los efectos nocivos de la infracción, antes de iniciarse la acción disciplinaria”. Y añadió que el jugador ofreció disculpas por las interpretaciones de sus palabras y dejó claro que no quiso poner en duda “la transparencia de nadie”.
La defensa también pidió valorar el contexto en que se produjo la conferencia: un partido intenso, una fase definitiva del campeonato y una decisión arbitral de Andrés Rojas que, según el escrito, había sido discutida incluso en la transmisión oficial y en distintos medios. Así, se reiteró que la jugada que generó inconformidad fue la expulsión de uno de sus futbolistas; una determinación que, afirmó, alteró el curso normal del encuentro.
En esa presentación, la institución se comprometió además a hacer una campaña interna para reforzar el cumplimiento de las normas deportivas y disciplinarias, en especial sobre futuras expresiones de sus jugadores en medios de comunicación y redes sociales. En síntesis: la decisión indicó que los hechos investigados no cumplían “criterios de tipicidad” para ser objeto de reproche disciplinario y por ello se cerró el proceso.


