Juan Fernando Caicedo es considerado un ídolo del Deportes Tolima, tras ganar la tercera estrella en 2021-1 - crédito El Rincón del Vinotinto
El héroe que bordó la tercera estrella en el escudo del Deportes Tolima abrió su corazón. Y lo hizo para recordar -los que dijo- fueron los momentos más felices de su carrera como futbolista, cuando se encargó de hacer gigante una camiseta que supo honrar de principio a fin y sellar una conquista que, en medio de la desgracia, llenó de júbilo a todo un departamento, justo en el instante que parecía sufrir un nuevo revés en el FPC.
Juan Fernando Caicedo vivió así uno de los episodios más memorables del que se tenga memoria al anotar dos goles decisivos y conquistar el título con el ‘Vinotinto y Oro’ en una final atípica: disputada a estadio vacío, marcada por el silencio de las tribunas y la presión de un contexto inédito por el COVID-19. Aquel 20 de junio de 2021 quedó grabado en la memoria del atacante, que como él mismo lo reveló estaba destinado.

Juan Fernando Caicedo y Deportes Tolima: el sentimiento y el agradecimiento
El niño que a los 12 años se le escapó a la muerte en su natal Chigorodó, y que aún trata de superar la partida de su madre, hace ya una década, todavía lleva consigo los recuerdos de una era que lo hizo inmortal para miles y miles. Y cómo no, si es el jugador con más goles en las 10 finales que ha disputado el club en toda su historia y el artífice de la última gran gesta de los ‘Pijaos’, que desde entonces siguen sin dar la vuelta olímpica.
En la entrevista concedida a Un Break, el atacante reveló que la final entre Millonarios y el cuadro ‘musical’ en 2021 fue mucho más que un partido de final. “Hay dos equipos que yo creo que de por vida voy a querer. No te puedo decir que uno más que otro, pero de pronto uno más por sentimiento, que no lo perdés de vista nunca. Yo te lo aseguro que uno de esos equipo va a ser el (Independiente) Medellín”, adelantó el ariete.
En efecto, el delantero explicó el innegable apego por el club antioqueño, pero también el profundo agradecimiento con la divisa ‘musical’. “Otro equipo que tampoco me olvido de él y que quiero mucho, es Deportes Tolima, al que le envió un agradecimiento enorme. Es una hinchada poquita, pero muy exigente, de calidad”. expresó el profesional, que militó entre 2020 y 2023 con los de Ibagué, en el que su legado se hizo imborrable.

El silencio de El Campín y la pasión en Ibagué
La final se jugó en el ‘Coloso de la 57’, que lució sin público por las restricciones sanitarias. Y a Caicedo le tocó ser campeón con Tolima y figura del campeonato en un certamen en el que los clubes tenían que hacerse pruebas periódicas para descartar contagios, por lo que quiso hacer una completa desripción de cómo vivió una jornada que quedó grabada en su memoria, al ser el artífice de una remontada que todavía emociona al más fuerte.
Esa atmósfera atípica marcó, en este caso, al propio protagonista. “A las calles no les cabía una aguja. Ves los establecimientos llenos viendo al Tolima. Tiene una hinchada muy buena y exigente”, rememoró el atacante en relación con la manera en que se vivió la fiesta del fútbol en territorio ibaguereño esa vez, lo que antes y ahora ha resultado llamativo para algunos de los que han vestido los colores del equipo de la ‘Tierra Firme’.
En cuanto a la definición, la misma estuvo cargada de tensión desde el primer minuto, pues el empate de (1-1) en los instantes finales del juego de ida pesó sobre el ánimo del grupo. “Cuando entramos al camerino, nos sentamos y nadie cruzaba una palabra. No era, digamos, miedo o que pensáramos que nos fueran a ganar en Bogotá. Era que hiciste todo para ganar. Todo y no se te da. Y es un equipo que es tan escaso para ser campeón”.
A esto se suna a la controversia relacionada con los premios, en un tema que se filtró a la prensa y generó ruido en el entorno del club. “Pa’ poner en contexto: era que, entre comillas, no era lo que capaz nosotros pensábamos que fuera justo. Pero nunca dijimos: ‘no vamos a jugar’, jamás. Todos nosotros estábamos mentalizados y sabíamos lo que queríamos”, indicó Caicedo, que con ello contó lo que sucedió esa vez en el hotel ‘Pijao’.

La unión del colectivo antes de la hazaña
El grupo buscó refugio en la unión y la motivación y el delantero relató cómo un coach ayudó a bajar la tensión antes del partido decisivo. “Empieza a hacer preguntas: ‘¿Qué quiere que pase hoy?’ (…) Y todo el mundo da su respuesta… Y voltea y me dice: ‘Hermano, ¿qué dice usted? Y yo: ‘Que pase dos cosas. O que gane Tolima o que pierda Millonarios’, le dije. Entonces, todos los muchachos como que se echaron a reír”.
En Bogotá, el ambiente resultó imponente aun sin público en las tribunas, debido al masivo acompañamiento a las afueras de El Campín de la hinchada local, sin importar las restricciones. “Yo se lo aseguro, que si no estamos en pandemia y vamos a ganar la final, no va tanta gente. O era que la gente venía tan acumulada que no podían salir, que cuando lo soltaron yo decía: ‘No, esto es increíble’. Ay, ese sí era el verdadero mar azul”, refirió.
La ansiedad no solo se vivió en el campo, pues el ídolo recordó un momento crucial en el vestuario tras el primer tiempo, en el que iban perdiendo. “Entra Hernán Torres. Empieza a mirar y golpea el tablero: ‘¿Qué quieren? ¿Nos van a ganar otra vez entonces? ¿Vamos a perder otra vez? ¿Quieren perder? ¿Están asustados? ¿Qué pasa?’”, reveló el ariete, en lo que respecta a la manera como el DT buscó la reacción de sus dirigidos.
Fue entonces cuando tomó la vocería y lanzó una arenga que, por lo visto, caló en el colectivo. “Si nosotros queremos que nos digan el nuevo grande como nos están diciendo, tenemos que ganar este partido, porque los grandes ganan finales. Y como sea tenemos que ganar”, recordó en Un Break el goleador, que esa jornada se metió de una vez y para siempre en el sentir de los fanáticos de la ‘tribu’, que festejaron sus tantos.
El cotejo tuvo momentos de nerviosismo, e incluso discusiones entre compañeros, en detalles hasta ahora inéditos. “Hubo una pelea de (Álvaro) Montero y (Ánderson) Plata. Agarrados a puño (…) Y yo digo: ‘no, tengo que bajar la tensión’. Y le dije a Plata: ‘vení, ¿vos no estás viendo un man tan grande? ¿Seguro vos vas a pelear con ese man?’ Y llegó y me miró y me dijo: ‘No, Caice, pero no me le puedo quedar callado porque me la monta’’”.
“Entonces le digo: ‘¿Sabés qué? Entrá y le demostrás en la cancha’. Y era que después nos abrazamos todos. Dicho y hecho. Entramos, ese equipo compacto y volteamos el partido”, comentó el veterano futbolista, que con ello contó a los hinchas situaciones de las que no se tenía conocimiento, y que parecían haber quedado en el camerino sur el máximo escenario deportivo de los bogotanos; testigo de la gesta del equipo tolimense en el FPC.

Doblete, título y una celebración fuera de foco: comiendo hamburguesa
Dos goles de Juan Fernando sellaron la final y el título para el Deportes Tolima. “Gol mío. Después gol y 2-1. Ya sabíamos que ya no nos lo iban a quitar. Doblete mío”, sentenció el delantero, que contó que fue protagonista de un hecho insólito. “Soy el único jugador que no tiene foto en el campín con la copa. Yo dije: ya hice mi trabajo. Me salí, me senté en la escalerita, como cuando van a, van a salir los jugadores, pero atrás”, reveló.
En ese momento, confesó que le pudo más el hambre que tenía tras una jornada extensa, pero gratificante. “Lo único que sabía que tenía un hambre loco. Destapé mi hamburguesa y empiezo a comérmela con papas. Y yo apenas escuchaba ¡Campeón! Y yo sentado…”, agregó en su relato el antioqueño, que se encargó de traer la gloria al escudo tras tres años de frustraciones y cuando parecía que se consumaría otro fracaso.
De hecho, expresó que el reconocimiento llegó incluso de la hinchada rival, que a la postre reconoció que fue el hombre que marcó la diferencia en una llave apretada, que se definió por detalles. “Viene un muchacho y se me acerca y me dice: ‘Caice, discúlpeme’. Yo: ¿Por qué? Y me dice: ‘Ah, es que yo era el muchacho afuera que le estaba gritando cosas, que usted dijo que iba a hacer dos goles. Uy, usted cumplió. Qué pena, discúlpeme’”.
El jugador compartió la anécdota de aquella noche, en la que la ciudad fue una marea ‘Vinotinto y Oro’ en torno a su divisa: y es que la verdadera fiesta se vivió en Ibagué, donde la caravana del equipo tardó horas en recorrer el trayecto del aeropuerto al hotel. “Por ahí un trayecto de diez minutos en carro, nos demoramos seis horas… Era impresionante el mar de gente que había. Yo creo que al otro día dijeron: ¿Ya pa’ qué COVID?”, contó.

La llegada al Deportes Tolima: una cuestión de palabra para Caicedo, que renunció a jugar con Atlético Nacional
En medio de las historias del título, el artiller sorprendó al revelar cómo se dio su arribo al club tolimense, al narrar cómo rechazó una oferta de Atlético Nacional, por respeto al compromiso asumido con el club ‘Pijao’. “Me siento, me llama el senador y me dice: ‘Hijo, ¿viene?’ ‘Sí, yo voy’. ‘¿Seguro?’ ‘Yo voy’. ‘¿Me da su palabra?’ ‘Le doy mi palabra como que mi mamá se murió, le doy mi palabra que yo voy para donde usted’”, indicó Caicedo.
Incluso, reveló que en su momento fue la propia Carolina Ardila, hija de Antonio José Ardila, de la familia dueña del club paisa, la que lo contactó. “Cuelgo. Estoy en la casa de mi empresario, me estoy acomodando… ¡pum! Carolina. ‘Juan Fernando, viene a Nacional’. Y la verdad, las ganas fueron arriba, pero tengo palabra, porque después no sé… Mira cómo me fue en Tolima’”, acotó el atacante, que parece haber tomado la mejor decisión.
Y es que, por lo visto, es respetuoso al 100% de las formas. “De pronto digo no al Tolima después de darle el sí y capaz en Nacional me hubiera ido mal. ¿Por qué? Por no tener mi palabra. Y mira, fui al Tolima. Mucho agradecimiento con el departamento, con el club. Los quiero mucho. Me encanta esa ciudad, me encanta su gente. Y mira lo que hice allá”, sentenció el jugador, que, sin saberlo, firmó un pacto para la posteridad.

