Lucas Gonzalez, director técnico del Deportes Tolima en la Liga BetPlay 1 2026 y la Copa Libertadores - crédito @cdtolima/X
Reconfortado por el éxito de su divisa, que cumplió con la obligación que tenía con sus aficionados, Lucas González, técnico del Deportes Tolima, habló tras la importancia de la victoria 3-0 obtenida frente a Coquimbo Unido, por la tercera fecha del Grupo B de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026. En sus declaraciones remarcó tanto el valor del resultado como el contexto de la competencia, que exige un nivel distinto.
González, que viene sacudiéndose poco a poco de los señalamientos contra su gestión, instó a la hinchada a disfrutar el momento que vivió su equipo en esta presentación internacional. “Ganar en la Copa Libertadores es muy difícil y lo ganamos 3-0. Pudo haber sido 4-0 si le entra a Jersson (González) la última que tiene”, expresó el timonel capitalino, que puso el foco en la exigencia del torneo y la dificultad que implica.
El triunfo dejó a los locales con cuatro puntos sobre nueve posibles en el Grupo B, posicionándose como líder, pese al empate total entre los cuatro equipos de la llave, pues el colero. Universitario, derrotó al otrora puntero, Nacional de Uruguay (4-2). El plantel, que el año anterior fue eliminado en la segunda fase de la competencia continental, dio el golpe: avanzó desde las etapas previas y, hoy por hoy, la ronda de grupos.
E invitó a la afición a “ser pacientes y disfrutarlo” porque “no sabemos cuándo o qué tan seguido vamos a estar nosotros disputando este torneo en las instancias en las que estamos”. Aunque el club está acostumbrado a participar en certámenes internacionales de manera ininterrumpida desde 2019, con clasificaciones en la Copa Libertadores y Copa Sudamericana, lo cierto es que no está vinculado recientemente al éxito.
Al ser consultado sobre la reacción del público ante el desempeño del extremo Edwar López, abucheado al término de la primera parte, el entrenador defendió al jugador y valoró su actitud. “Es alguien que no niega una gota de sudor. Siempre va adelante, aparte de jugar bien, si tiene que ir a proteger a sus compañeros y darlo todo por ellos, siempre lo hace. Es uno de esos jugadores que todos queremos siempre”, dijo.
El técnico explicó que la decisión con respecto a qué jugador ejecutaba el penal que abrió la cuenta en el compromiso, convertido por Sebastián Guzmán, fue por decisión de los jugadores. “Normalmente, la primera opción para patear los penaltis la tiene Tatay (Juan Pablo Torres). Pero cuando no patea Tatay o patea el Chino (Luis Sandoval) o patea Sebas o patea Brayan (Rovira). Yo me siento perfectamente tranquilo si patea cualquiera de esos cuatro”.
Victoria del Deportes Tolima aumentó la fe en la clasificación a los octavos de final, según Lucas González
En ese orden de ideas, el entrenador enfatizó que obtener los tres puntos en césped del Murillo Toro era un objetivo innegociable. “Fundamental para nosotros darle alegría a nuestra gente, es muy bonito poder hacerlo aquí en casa y poder hacerlo contra un rival que es un buen equipo. Ellos vienen de ganarle a Universitario de visitante, por eso tienen cuatro puntos, así que ahora igualamos la tabla”, remarcó el profesor en conferencia.
El entrenador explicó que la clasificación anticipada a los ‘play-offs’ de la Liga BetPlay 1 2026 permitió que ciertos futbolistas fueran reservados para el partido de la Libertadores. “La prioridad en este momento estaba puesta en este partido. Teníamos que ganar para igualar a Coquimbo y a Nacional. Son cuatro puntos y lo que significa para nosotros es que la fe de ser primeros y si no podemos, ser segundos y llegar a octavos, está intacta”.
A su vez, el técnico justificó la ausencia de Junior Hernández como titular en función de las necesidades del partido y la polivalencia de Cristian Arrieta, al recalcar el aporte defensivo ante el rival. “Hemos optado porque Cristian, que es un poco más fuerte en los duelos defensivos, controle mejor a su extremo por izquierda y también nos ayuda desde atrás en la construcción del juego”, especificó González, que parece haber dejado atrás las críticas.
Al ser preguntado sobre la gestión del plantel, González reconoció que la seguidilla de partidos había provocado lesiones en piezas fundamentales como Kelvin Flórez, lo que obligó al cuerpo técnico a buscar alternativas para competir tanto a nivel local como internacional. “Si somos capaces de tener toda la plantilla disponible para esos partidos decisivos, creo que las probabilidades son altas”, argumentó el orientador.
Los ajustes de Lucas González permitieron aprovechar las características del mediocampo
Respecto al desarrollo del juego en el máximo escenario deportivo de los ibaguereños, González señaló que el planteo táctico orientó a “generarles un cuatro contra tres en la mitad para intentar tener la mayor parte del tiempo uno de esos cuatro jugadores libres”. Y añadió que en el primer tiempo, si bien esos futbolistas aparecían desmarcados, “teníamos dificultad en encontrarlos”, lo que complicó el accionar de su escuadra.
Del mismo modo, el timonel explicó que los ajustes en la segunda parte incrementaron la eficiencia, lo que se tradujo en los goles y en una superioridad notoria. “A la media parte hicimos que ellos se dieran cuenta aún más de esa situación de cuatro contra tres, muchas veces cinco contra tres… la segunda parte lo hicimos mucho mejor y ahí vienen los goles, inclusive el penalti viene casi que por esa misma situación”, reiteró González.
Con la tabla de posiciones tan ajustada, el orientador reiteró la relevancia de la diferencia de gol como parámetro de desempate. “La diferencia de gol es fundamental, sobre todo contra un rival directo que no solamente estás sumando tú, sino que le estás restando a ellos”, precisó. Y detalló que, aunque sus dirigidos mantuvieron la consigna de no encajar goles, buscaron de forma permanente ampliar la ventaja ante Coquimbo.
