Lucas González, DT del Deportes Tolima, sigue siendo protagonista en el torneo local - crédito Dimayor
En un extenso diálogo con la prensa local, Lucas González, entrenador del Deportes Tolima, entregó su balance tras la victoria como local (3-1) ante Jaguares de Córdoba, por la fecha 14 de la Liga BetPlay 1 2026 y destacó, en líneas generales, los desafíos de la definición ofensiva, las exigencias físicas del calendario y el impacto de la limitada inscripción de jugadores, puens pese a que está en Copa Libertadores no pudo inscribir más elementos.
El timonel explicó que, a pesar de la goleada, el equipo generó muchas ocasiones desperdiciadas y que la rotación del plantel será indispensable para sostener el rendimiento durante las próximas semanas, en la que el cuadro ‘Pijao’ disputará siete u ocho partidos en menos de un mes: pues a la par de su presencia en la competición liguera tendrá que afrontar el evento internacional, en su instancia de grupos.
El dato clave que limitó sus decisiones, y que González calificó de “bendición”, fue la posibilidad, recién habilitada por la salida del lateral derecho Yhormar Hurtado, de inscribir un jugador adicional: con esto podrá elevar el cupo oficial. Este límite marcó especialmente a equipos con participación simultánea en competición continental, según remarcó el entrenador en la conferencia, en la que dio su parte de victoria tras esta cita.
González, con 20 años como formador antes de asumir en el profesionalismo, valoró la función del club para detectar y promover talentos jóvenes, e ilustró la relevancia de los canteranos que ya se integran de forma regular al primer equipo. El entrenador expresó su convicción de que su legado debe incluir no solo resultados en cancha sino también la proyección de juveniles en grandes carreras, como quiere hacerlo en Ibagué.
“El objetivo era hacer 30 puntos antes de iniciar la Copa Libertadores. Con 19 fechas y treinta puntos, diferencia de gol positiva, vas a estar dentro de los ocho. Seguramente el que se quede fuera va a estar por debajo de los 30”, afirmó el timonel ante los medios. “No podemos hacer treinta, pero vamos a intentar hacer esos 29. El (juego) de hoy era fundamental, el del martes será fundamental y el del sábado será fundamental”, agregó el DT.
La principal preocupación del entrenador no está en el volumen de ocasiones generadas, sino en la efectividad para convertirlas. “Hoy creamos muchas ocasiones de gol, muchas muy claras. El famoso dato de goles esperados debe ser bastante alto hoy, por eso la sensación de que teníamos que haber hecho más goles”, relató González. A pesar de esto, señaló que hacer goles “es difícil, hasta para la selección Colombia esta semana”, citó.
El debut de jóvenes y el valor de la cantera en la campaña
“La tarea del entrenador es solucionar problemas del juego y también los que afectan el rendimiento del equipo”, sostuvo González que, al explicar la integración de canteranos como Yoimar Moreno y Neifer Sánchez, remarcó el crecimiento de jugadores que llegaron por captación externa, no formados localmente, y que hoy ofrecen variantes ante las bajas por lesión en el plantel principal, que compite en ambos frentes.
“Hoy vinimos con 18 jugadores convocados y tres de esos eran juveniles. El partido pasado estábamos con cinco juveniles. Plantaremos la semilla. Ojalá que estemos acá suficiente tiempo para ver crecer ese árbol”, expresó el orientador, que completa su segundo semestre al frente del equipo de Ibagué, con el que buscará ser de nuevo protagonista del rentado criollo, tras el subtítulo liguero de 2025-2, en su estreno con la divisa local.
González recalcó que su experiencia en el fútbol formativo lo lleva a considerar prioritaria la promoción de talentos. “Intento ayudar a que los chicos lleguen al primer equipo, se asienten y continúen con grandes carreras. Lo he hecho en todos los equipos donde he estado”, destacó el timonel, que atribuyó estos avances también al área de captación de la institución, responsable de sumar jugadores prometedores como los citados.
Y enfatizó que el equipo afrontará un calendario que ya condiciona las cargas físicas y obliga a rotar continuadamente la nómina para evitar lesiones. González describió cómo “la gestión de esfuerzo-recuperación”, que es la única vía posible para reducir el riesgo, aunque advirtió que “la única forma de evitar que un jugador se lesione es que no juegue. El fútbol es un deporte de contacto y cuando juegan se pueden lesionar”.
La regla del cupo y el impacto logístico en la Libertadores
La salida de Hurtado habilitó a Deportes Tolima a inscribir un jugador más para el tramo final del semestre, aunque González describió como un “condicionante fuerte” la reglamentación que limita a 25 futbolistas. “Ha dificultado doblemente más para los equipos que estamos en torneo internacional. Hemos tenido que tener cuatro partidos más con viajes al sur del continente, y eso dificulta mucho con la seguidilla de partidos”, aseguró.
Consultado sobre el eventual reemplazo, González explicó que buscan un futbolista versátil que les otorgue alternativas en varios puestos, ya que jugadores como Jan Angulo y Daniel Pedrozo pueden coprotagonizar tanto en defensa central como en laterales. Así pues, analizó el dilema entre alinear a los mejores o preservar su físico, tenendo en cuenta que se vienen intensos duelos en los torneos en los que tendrá acción.
“Intentamos quitarle minutos a los jugadores cuando podemos, pero entras en la dicotomía de si a los que te ayudan a ganar partidos no los pones, de pronto no ganas”, dijo el estratega. Experiencias recientes, como las lesiones fortuitas de Edwar López, Kelvin Flórez y Anderson Angulo en duelos continentales, han forzado a agilizar la integración de canteranos y a revisar permanentemente la condición física del plantel tolimense.
Por primera vez en su carrera, González afrontará la imposibilidad de dirigir desde la banda en el partido ante Universitario por motivos disciplinarios. “El fútbol desde arriba se ve muchísimo más claro. La desventaja es que tú lo ves más claro, pero no se lo puedes transmitir a los jugadores como cuando estás abajo. Fue una situación particular, de un malentendido que consideramos que no es justo”, enfatizó el orientador.
El entrenador reiteró que confía en sus asistentes para asegurar la continuidad del plan táctico durante el transcurso del partido ante los Incas. “La ventaja que tenemos como club es que como sea que estemos para ese partido, vamos a estar listos y el plan va a estar claro”, puntualizó el técnico, que quiere seguir con pie derecho dejando en alto el nombre de la la divisa de Ibagué, que afrontará esta doble competencia.

