César Camargo dio su versión sobre el caso de Juan José Rubiano y la controversia en redes por su desvinculación - crédito @cdtolima/X - @PsierraR/X
La decisión de la directiva del Deportes Tolima de prescindir de los servicios del volante Juan José Rubiano causó, sin duda, una fuerte ola de cuestionamientos entre la afición y el entorno futbolístico local. Y todo porque, pese a ser uno de los talentos del club que tenía cedidos al Real Cundinamarca, con un aceptable rendimiento, se decidió dejarlo en libertad y, en contraste, ir por jugadores de otras canteras del FPC.
El presidente del club, César Camargo Serrano, dio su versión de este caso en el programa Combo Deportivo de Caracol Radio Ibagué y, con sus declaraciones, entregó una explicación que buscó usar —a su favor— el sentido regionalista y la restricción de cupos; mientras existen informaciones que apuntan a una serie de maniobras que dejaron al jugador sin ingresos, pese a que tenía contrato vigente con la institución.
Durante la entrevista, Camargo defendió la salida del jugador de 24 años, haciendo énfasis en la apuesta por talentos de la región. “Nosotros estamos interesados en que ojalá una gran cantidad de nuestros jugadores sean de la región, si eso es posible. Llega un momento donde tenemos que ser coherentes y llamamos al muchacho (Shean) Barbosa y desistimos de la posibilidad de Samuel en un acto de prudencia financiera con el club”.

¿Doble discurso de César Camargo con el regionalismo en el Deportes Tolima?
Incluso, llamó la atención que en esta ocasión se mostrara extrañado por las posiciones contrarias frente a su postura, solo por el motivo de que el joven futbolista hubiera nacido en el Huila; cuando el mismo dirigente, en diferentes ocasiones, como cuando cambió a la firma ibaguereña Sheffy Sports por la inglesa Umbro, defendió a los foráneos e hizo una invitación a ser una hinchada “hospitalaria” con el de afuera.
“Nosotros somos foráneos también. Usted (refiriéndose al narrador Carlos Giraldo) es de Manizales, yo soy de Bogotá, Alejandro (Cardozo, periodista), es de Bogotá también (…) La cultura del pueblo tolimense que tenemos que cultivar y que nos recibió a nosotros, es que somos un pueblo hospitalario, que nos dejó trabajar en el Tolima”, expresó el directivo en octubre de 2024, justificando el cambio de Sheffy a Umbro.
Ahora, Camargo remarcó que Rubiano no era tolimense y que el club priorizaba incorporar un mediocampista de características diferentes. “Yo nunca había visto tantos tolimenses preocupados por el empleo de un Opita, ¿ah? Rubiano tiene 24 años y juega en una posición diferente y nosotros buscamos jugadores para la posición, no posición para los jugadores. Lo que queríamos es más un 8 o 10, que un 5”, agregó.
A su vez, el presidente recalcó que la reducción del cupo de jugadores de 35 a 25 por disposición de la Dimayor también condicionó la decisión, por más que sí traerá al volante Luis Miguel Landázuri, de Atlético Nacional, al que buscará mostrar. “No tenemos sino un cupo de 25 jugadores y necesitábamos realmente una persona del perfil de Landázuri. La consecución va mucho en la forma del jugador que necesitamos”, dijo.
Según Camargo, “no nos podemos dar el lujo de traer un jugador que no tiene posibilidades de jugar y además le haríamos un daño si no tiene posibilidades de jugar en el Deportes Tolima”. Sin embargo, las declaraciones del presidente contrastan con decisiones recientes del club, que ha apostado en varias ocasiones por talentos ajenos a la región y no siempre ha dado el voto de confianza a los canteranos propios.
Rubiano, con una temporada sobresaliente en el Real Cundinamarca, en la que disputó 40 partidos, con 2.790 minutos, y anotó un gol, quedó fuera del proyecto; frente a Landázuri fue fichado como refuerzo con la promesa de hacer negocio, y que no suma más de cinco cotejos en el FPC. La situación ha acrecentado el malestar de los hinchas, quienes no comprenderían la lógica de algunas incorporaciones de la institución.

La ‘jugada’ con la que Deportes Tolima ‘cedió’ a Juan José Rubiano, pero que no quiso revertir
Según conoció El Rincón del Vinotinto, la causa real de la salida de Rubiano responde a una maniobra administrativa para sortear la normativa FIFA que impide a los clubes tener seis jugadores profesionales cedidos por temporada, y que no se revirtió; por lo que contró como fácil salida dejar al futbolista en libertad, sin que se sepa qué sucederá con el contrato que el futbolista tenía con la divisa de Ibagué.
Según esa información, la dirigencia del ‘Pijao’ transformó el préstamo del futbolista en una transferencia definitiva simulada, inscribiéndolo en el sistema TMS como venta, aunque se reservó una cláusula de recompra (buy-back clause) con derecho preferente para enero de 2026. Pero llegado el plazo, la decisión fue no ejecutar esa opción y dejarlo ir, pese a que el contrato original mantenía al jugador ligado al club.
Este desenlace contrasta con el destino de otros futbolistas del entorno, como Shean Paul Barbosa: lateral ibaguereño que sí fue reincorporado al plantel para cubrir la salida de Samuel Velázquez. En cambio, el ‘Opita’ Rubiano, tras tener continuidad en el Torneo de Ascenso y estar la final ante Cúcuta Deportivo, quedó libre y en busca de equipo, en un caso que dejó comentarios en las plataformas digitales.
“La decisión fue correcta y por eso tomamos… realmente no la tomamos nosotros, la Dimayor la toma por nosotros en el momento en el que reduce de 35 a 25; diez jugadores menos para la temporada 2026”, insistió Camargo en el Combo Deportivo. Pero se persiste en si las restricciones reglamentarias y el regionalismo son las verdaderas causas, o si la salida de Rubiano responde a otros criterios.


