Deportes Tolima adelanta sus entrenamientos en el predio deportivo de San Gabriel - crédito @cdtolima/X
En una noticia que causó revuelo en las redes sociales, Deportes Tolima decidió no contar más con un jugador que venía siendo, en cierto modo, ‘cultivado’ para en un futuro ser tenido en cuenta en el primer equipo, pero que de forma inexplicable ya no estará en los planes a futuro. En contraste, eso sí, con las oportunidades que están recibiendo elementos de otros clubes, como viene sucediendo con elementos de Atlético Nacional.
Se trata del volante mixto Juan José Rubiano, que estuvo durante el último año en el Real Cundinamarca en el Torneo de Ascenso, con el que incluso disputó la final del certamen del segundo semestre ante Cúcuta Deportivo, pero que aun así no fue considerado para un regreso al ‘Vinotinto y Oro’. A diferencia del jugador Luis Miguel Landázuri, del ‘verde’ paisa, que será recibido en las toldas de la ‘tribu’ con la promesa de hacer negocio.
“Después de su destacada participación con Real Cundinamarca, Juan José Rubiano (24) no continuará en Tolima y será agente libre. El talentoso volante evalúa opciones dentro y fuera de Colombia para este 2026”, fue la noticia que publicó en sus redes sociales el periodista Felipe Sierra: lo que desató una ola de inconformismo entre los hinchas que no entienden a qué juega la dirigencia con sus talentos jóvenes.
El futbolista acumuló en la temporada anterior (2025) un total de 40 compromisos con el elenco cundinamarqués, el mismo que eliminó a los ‘musicales’ en los dieciseisavos de final de la Copa BetPlay, con 2.790 minutos y un gol. Un club en el que compartió con el lateral ibaguereño Shean Paul Barbosa, que a diferencia de su compañero sí fue tenido en cuenta para este nuevo reto, como el reemplazante de Samuel Velásquez.

El verdadero motivo por el que Deportes Tolima ya no tendrá a Juan José Rubiano
El Rincón del Vinotinto pudo conocer que, por una jugada con la que buscó evitar lo dispuesto en la actual normativa, que impide que un club pueda tener seis jugadores profesionales cedidos en una misma temporada, se abrió la puerta para perder a Rubiano, que se irá con el pase en su mano. Y todo porque, con la obligación de recuperarlo para sus filas, simplemente determinó prescindir de la opción de ir por él.
La situación es clara: para escabullirse de la disposición FIFA, lo que habría hecho el presidente César Camargo fue transformar una relación temporal, como un préstamo, en una transferencia definitiva, pero en realidad simulada. En el sistema TM apareció como una venta cuando lo que quería era poder zafarse del límite de los seis jugadores y darle minutos al jugador, lo que se denomina como buy-back clause.
Es decir, en términos cristianos, una recompra, en la que Deportes Tolima tenía prelación frente a cualquier posibilidad. Así, mientras en el sistema de la FIFA aparecía como un traspaso definitivo, no computaba como una cesión. En ese sentido, en el ‘contrato de venta’, el club se reservó el derecho de volver a comprar al jugador por un precio predeterminado, normalmente un poco superior al de venta, tras un periodo establecido.
Pero cuando llegó el plazo para ‘rehacerse’ con los derechos deportivos del futbolista, que según se pudo establecer se debía ejercer en enero de 2026, la determinación del club fue la de no ejecutar el derecho preferente y, simplemente, dejarlo ir; pese a que tenía contrato vigente antes de llegar a este préstamo. Con ello, el futbolista ya no es del registro del elenco ‘Pijao’, que prefirió apostar a talentos de la cantera de otros clubes.

