Lucas González no está todavía conforme con el desempeño del Deportes Tolima en la Liga BetPlay 2 2025 - crédito @cdtolima/X
Aunque a la luz del resultado, el triunfo (4-0) cosechado por el plantel del Deportes Tolima en su duelo frente al Boyacá Chicó, por la fecha 11 de la Liga BetPlay 2 2025, podría considerarse como positivo, para el entrenador Lucas González parece haber dejado un aura de reflexión. Y todo porque el desempeño colectivo aún estaría lejos de lo que espera de su divisa, a la que visualiza disputando un nuevo título en el fútbol colombiano.
En efecto, pese a la goleada y del avance en el tablero de posiciones, en el que ganó dos posiciones, pues con 20 unidades pasó del sexto al cuarto lugar de la clasificación, el timonel evidenció un semblante más reflexivo. Y reconoció, ante los reporteros y las cámaras, que la victoria tiene matices más allá del marcador obtenido ante un contrincante que no supo descifrar la propuesta ofensiva que le terminó pasando por encima.
“El resultado es muy positivo, es difícil hacer cuatro goles. Ahora parece que fue un duelo fácil, pero no lo fue. En realidad, si comparo el resultado con el juego, estoy muchísimo más contento con el resultado que con el juego”, admitió el técnico en la rueda de prensa posterior, en palabras que fueron recogidas por los medios que están pendientes del día a día del ‘Vinotinto y Oro’. Una respuesta que refleja, sin duda, autocrítica.
Lucas González aceptó que, pese al resultado, no fue una sobresaliente presentación para Deportes Tolima
El entrenador bogotano quiso dejar en claro que, tras analizar los 90′, la diferencia en el marcador no refleja toda la historia de este cotejo. “No creo que haya sido nuestro mejor partido, ni que hayamos jugado suficientemente bien, pero tendremos que sentarnos a evaluarlo, ver este encuentro nuevamente. Ahora simplemente tengo sensaciones y felicitar a los chicos porque la verdad hacer cuatro goles es complejo”, afirmó el estratega.
La noche estuvo marcada por una asistencia que, aunque condicionada por el horario y el día, no dejó de alentar: la tribuna del Murillo Toro coreaba los goles al ritmo de tambores y las banderas. En el campo, el local sacó provecho de los errores de Chicó y materializó las ocasiones, aunque para González el dominio fue menor al deseado, como se vio reflejado en las estadísticas: pues tuvo un 44% frente a un 56% del contrario.
“Muchas cosas positivas, pero también mucho por corregir”, enfatizó el orientador, que señaló que los puntos y la diferencia en la reclasificación —cuatro y cinco puntos sobre Nacional, Junior y Millonarios, según los cálculos del orientador— son fundamentos para mejorar en el desempeño de su grupo de jugadores, que está llamado no solo a clasificar a los cuadrangulares, sino a pelear título en el rentado criollo.
Entre los nombres propios de la noche, González hizo mención al volante Juan Pablo ‘Tatay’ Torres, que arrancó como titular en la banda izquierda. La decisión, explicó el timonel, vino tras una evaluación minuciosa de la semana y del encuentro anterior, aunque también remarcó que es un jugador que conoce bien y que le ayudó para mantener ese nexo por izquierda, con Mauricio González como extremo y Samuel Veláquez de lateral.
El entrenador recordó que para un jugador joven, las exigencias del profesionalismo siempre dejan margen de insatisfacción. “Él Estaba un poco triste porque ha perdido más balones de los que él quisiera, pero eso pasa en el fútbol. Sin embargo, es muy positivo que haya sumado minutos, creo que son 75’ más y va a ser un jugador que nos va a ayudar muchísimo en lo que se viene de aquí en adelante”, indicó el adiestrador.
Lo que debe mejorar Deportes Tolima, según su entrenador
La búsqueda del protagonismo no es un tema improvisado bajo el mando de González, pues confesó que el equipo se plantea cada jornada buscando imponerse desde la recuperación y dominio del balón, aunque no siempre logran el ritmo deseado. “Nosotros queremos ganar todos los partidos. Los planteamos desde la perspectiva de intentar ganarlos todos y para estar más cerca de ganar, hay que quitarle la pelota al equipo contrario”, dijo.
El análisis de González traspasó la euforia del triunfo para ubicarse en el presente del colectivo, pues hizo memoria de las dificultades mostradas en cotejos anteriores. “Contra Fortaleza no lo hicimos suficientemente bien. El partido con Llaneros pasado más o menos. Hablo de los últimos dos partidos que teníamos solamente un punto de los seis, así que hicimos énfasis en intentar recuperar el balón y organizarnos bien”, agregó.
Según lo recogido en sus declaraciones, el cuerpo técnico había puesto especial atención en ejercicios de presión y ocupación de espacios defensivos, sabiendo que Boyacá Chicó —como Llaneros en el pasado reciente— presionaría con hasta ocho jugadores en campo ajeno. Pese a ello, el anfitrión encontró dificultades para lograr pases limpios en la salida, situación que, según el entrenador capitalino, meritaba el reconocimiento al rival.
Otro punto a destacar de la noche fue la solidez defensiva y la confianza en el arco, frente a lo que el técnico se desbordó en elogios. “Tenemos el lujo de tener seguramente a los dos mejores porteros de Colombia y eso es algo que cualquier entrenador quisiera. Encajamos otra portería en cero, que es fundamental”, expresó el timonel, en referencia al uruguayo Christopher Fiermarin y el brasileño Neto Volpi, que tuvieron 45’ cada uno.
Para el técnico, el equipo sigue apostando por jugar en campo contrario y evitar que el rival imponga condiciones, aunque reconoció que “desde el dominio del juego no ha sido lo que yo quisiera”. Aun así, sostuvo que, en síntesis, se trata de ganar. “Hoy (domingo) estoy muy contento desde esa perspectiva”, afirmó el estratega bogotano, que en los últimos nueve partidos solo ha encajado tres tanto en su portería y ha ganado cinco juegos.
Por último, González destacó la comunión que debe existir entre el equipo y la grada y agradeció el sacrificio de los aficionados que acudieron en un horario poco habitual para un compromiso local, y volvió sobre el papel emocional de jugar en casa. “Es un partido a las 8:30 de la noche, un domingo. Es difícil para la gente venir al estadio, mañana hay que trabajar”, puntualizó el DT, que cumplió con el objetivo de hacer respetar la casa.
