Por: Iván Mejía Álvarez
Lara convocó su gente y son pocas las observaciones que se le pueden hacer a su llamado. Citó gente de acá que está en buen momento, Teófilo, Jackson, Giovanni Moreno, Giovanni Hernández, Dorlan y Palomino. También convocó a su guardia pretoriana aunque ellos sigan sin jugar mucho en el extranjero, como es el caso de Amaranto Perea y Córdoba, ausentes de la titular del Atlético y del Inter. Tal vez, falta otro marcador zurdo porque Armero tiene amarillas y podría perderse el juego ante Uruguay.
El tema, más allá de los nombres, pasa ahora por la selección del plan de juego. Y acá no se puede equivocar Lara. No puede parpadear y tiene que estar claro en la idea táctica.
Ecuador siempre juega con cuatro volantes en línea. Entre Guerrón-Valencia-Méndez-Ayobi-Castillo-Noboa, el DT ecuatoriano seleccionará los cuatro del momento. Pero hay más, pues Ecuador vendrá a Medellín con un quinto mediocampista, Tenorio, tirado unos metros atrás para jugar de media punta. A Vizuete le sirve el empate, lo ha dicho y por lo tanto apelará al control territorial, aguantar y salir por los costados para buscar el remate aéreo de Benítez.
Para enfrentar ese 4-4-1-1 ecuatoriano, Lara tiene dos alternativas: despliega en la cancha una doble línea de cuatro con un media punta como Moreno y un atacante neto como Falcao, para pelearle el mediocampo mano a mano, para no darle ventajas de participación en espacio y tiempo a la volante adversaria. Y la segunda idea, ante la urgencia de ganarle al vecino tricolor, sería atacarlo de entrada y proponer un 4-3-1-2 donde usaría un volante de armado, un clásico “diez” y dos delanteros. En ese caso, de optar por el 3-1-2, el técnico pensaría en Hernández, Falcao y Teófilo.
Lo coherente es que si juega Teófilo como segunda punta lo acompañe Hernández, pues acá valdría recordar el concepto de César Menotti sobre las “pequeñas sociedades” y ellos dos en el Júnior vienen funcionando muy bien.
Lara no se puede equivocar y menos aún puede permitir que el entorno le marque el rumbo de la alineación. En Medellín la gente querrá ver a Moreno y a Jackson, eso lógico, pero él debe tener claro que la alineación y la responsabilidad es suya, no del entorno periodístico. Esta vez es en serio, no hay más cuentos, se gana o chao.